Tensiones renovadas entre Teherán y Washington por propuesta de paz

NewsITe
Irán volvió a marcar distancia respecto de Estados Unidos en medio de la crisis en Medio Oriente. El vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores, Esmaeil Baghaei, calificó como “difícil de evaluar” la respuesta norteamericana a la propuesta de paz de 14 puntos presentada por Teherán, y cuestionó el tradicional enfoque de Washington al que acusó de realizar “exigencias excesivas e irrazonables”.
En su conferencia de prensa semanal en la capital iraní, Baghaei confirmó que la contestación de Estados Unidos llegó a través de Pakistán, país que actúa como intermediario entre ambas capitales ante la ausencia de relaciones diplomáticas directas. Sin embargo, evitó brindar precisiones sobre el contenido del mensaje y subrayó que la revisión del documento es compleja por los continuos cambios de postura de la administración estadounidense.
“Estamos tratando con una parte que cambia constantemente de opinión”, advirtió el funcionario, al remarcar que esa situación entorpece cualquier perspectiva de avance diplomático. Baghaei insistió en que Teherán está dispuesto a negociar exclusivamente el fin de la guerra en la región y que no pondrá sobre la mesa otros asuntos sensibles, como su programa nuclear, uno de los grandes focos de tensión con Occidente desde hace más de una década.
El portavoz también respondió a los dichos del entonces presidente Donald Trump, quien había presentado la autorización para el paso de barcos por el estrecho de Ormuz como un “gesto humanitario”. Baghaei rechazó de plano esa caracterización y sostuvo que la comunidad internacional no avala “las afirmaciones estadounidenses de humanitarismo” en un contexto marcado, según su visión, por operaciones militares que profundizan la inestabilidad regional.
El estrecho de Ormuz, eje de las tensiones en Medio Oriente
Baghaei afirmó que Estados Unidos no puede escapar de un “atolladero autoinfligido” en Medio Oriente si continúa repitiendo errores del pasado y recurriendo a la amenaza militar. En ese marco, vinculó las recientes fricciones en el estrecho de Ormuz con los ataques norteamericanos e israelíes contra objetivos iraníes, y remarcó que esa estratégica vía marítima había sido “segura” para la navegación internacional antes del inicio de las acciones bélicas.
El estrecho de Ormuz es uno de los pasos marítimos más importantes del mundo: por allí transita una parte significativa del comercio global de petróleo y gas. Cualquier alteración en su seguridad tiene impacto directo en los mercados energéticos y en el tablero geopolítico, por lo que la región se mantiene bajo la atenta mirada de las principales potencias.
- Irán asegura que solo debatirá el cese de la guerra, sin incluir su programa nuclear.
- Pakistán oficia como canal de comunicación entre Teherán y Washington.
- El estrecho de Ormuz concentra una porción clave del tráfico mundial de hidrocarburos.
“La comunidad internacional debe responsabilizar a Estados Unidos e Israel por crear deliberadamente inestabilidad en las aguas regionales”, reclamó Baghaei, en un mensaje dirigido a los principales actores globales.
En el cierre de su intervención, el vocero iraní llamó a los organismos multilaterales y a las potencias con intereses en Medio Oriente a asumir un rol más activo para detener la escalada. Según Teherán, solo una presión coordinada sobre Washington y Tel Aviv podría abrir espacio a una negociación real para frenar el conflicto y reducir el riesgo de un choque mayor en el estratégico estrecho de Ormuz.

