Miles de personas participaron en el funeral colectivo en la provincia de Hormozgán, Irán, tras el ataque que destruyó una escuela de niñas. Organismos internacionales pidieron investigar lo ocurrido y recordaron que los centros educativos están protegidos por el derecho humanitario.

Miles de personas se congregaron este martes en la Plaza de los Mártires de Minab para despedir a las 165 víctimas del ataque que el sábado destruyó la escuela primaria femenina Shajareh Tayyebeh. La ceremonia comenzó a las 8:00 hora local —4:30 GMT— con féretros cubiertos con banderas iraníes avanzando entre una multitud que se reunió para acompañar el funeral.
En las horas posteriores al bombardeo, algunos sectores pusieron en duda la veracidad de la información sobre el ataque. Sin embargo, la existencia del bombardeo y sus consecuencias fue confirmada por diversas agencias internacionales de noticias y medios globales que verificaron imágenes del lugar y reportes de los equipos de rescate. Desde el Pentágono indicaron que el episodio “está siendo investigado”. El análisis de fotografías y videos del sitio, por su parte, muestra la destrucción del edificio escolar y los trabajos de recuperación de víctimas entre los escombros.
El episodio también generó interrogantes en analistas militares y observadores del conflicto. La precisión tecnológica que caracteriza a los sistemas de ataque utilizados por Estados Unidos e Israel, basados en inteligencia satelital, sensores y guiado de alta exactitud, alimentó suspicacias sobre las circunstancias del bombardeo. En ese contexto, el ataque podría constituir una grave violación del derecho internacional humanitario y un posible crimen de guerra. En este sentido, organismos internacionales reclamaron la situación esclarecer mediante una investigación independiente.
Una despedida masiva
El entierro se convirtió en uno de los más masivos registrados en esta ciudad de la provincia de Hormozgán desde el inicio de la ofensiva militar entre Irán, Estados Unidos e Israel el 28 de febrero.
Cientos de personas participaron entre llantos, portando fotografías de las víctimas y acompañando los féretros de madera hacia más de un centenar de tumbas excavadas en el cementerio local. Una mujer que se identificó como madre de una de las fallecidas mostró imágenes ante la tel evisión estatal y las describió como “documentos de crímenes estadounidenses”.



El ataque y el número de víctimas
El gobernador de Minab, Mohamad Radmehr, informó que los equipos de emergencia recuperaron los cuerpos de 165 personas —entre alumnas, maestras y padres que se encontraban en el colegio al momento del ataque— tras dos días de trabajo entre los restos del edificio.
Además, señaló que otras 95 personas resultaron heridas, en su mayoría menores de edad.
Las cifras no pudieron verificarse de manera independiente. Sin embargo, imágenes del lugar del ataque fueron analizadas y verificadas por medios internacionales como The New York Times, The Washington Post y Reuters.
Las autoridades iraníes atribuyeron el bombardeo a Israel. Desde el gobierno israelí indicaron que no tenían información sobre una operación en esa zona, mientras que Estados Unidos señaló que estaba investigando los reportes de víctimas civiles.
Según informó la BBC, la escuela se encontraba cerca de una base del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica que también fue blanco de un ataque aéreo el mismo día.
Reacciones internacionales y pedido de investigación
Organismos internacionales reaccionaron ante el bombardeo. La UNESCO sostuvo que el ataque representa una grave violación del derecho internacional humanitario y recordó que los centros educativos están protegidos bajo ese marco normativo.
El secretario general de la ONU, António Guterres, también condenó los ataques contra objetivos civiles. En la misma línea se pronunció la Premio Nobel de la Paz Malala Yousafzai.
La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos pidió una investigación pronta, imparcial y exhaustiva para determinar las circunstancias del ataque.
El contexto militar en la región
Minab se encuentra en la provincia de Hormozgán, una región con acceso directo al estrecho de Ormuz, uno de los corredores marítimos más estratégicos del mundo.
En esa zona operan unidades navales de la Guardia Revolucionaria iraní, que despliega lanchas rápidas, drones y sistemas de misiles costeros en la franja del Golfo.
El diario The Guardian reconstruyó el ataque a partir de imágenes verificadas y describió el interior de la escuela con murales infantiles cubiertos de ceniza, ventanas destruidas y objetos personales entre los escombros.
La escalada del conflicto
El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, afirmó que el ataque a la escuela “nunca se borrará de la memoria histórica” del país. Irán elevó el caso al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, aunque hasta el momento no prosperó ninguna resolución.
El bombardeo de Minab, considerado el ataque con mayor número de víctimas civiles desde el inicio de la ofensiva, refleja el impacto que el conflicto está teniendo sobre la población.
Según datos de la Media Luna Roja iraní, los bombardeos registrados en al menos 24 provincias dejaron más de 787 muertos en el país, entre ellos 176 niños de acuerdo con cifras difundidas por la organización de derechos humanos HRANA.
En paralelo, Irán lanzó misiles y drones contra bases estadounidenses en Qatar, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos y Bahréin. También se registraron enfrentamientos en la frontera entre Israel y Líbano, en un escenario que amplió el alcance regional de la guerra.
El presidente estadounidense Donald Trump estimó el lunes que la campaña militar podría extenderse durante cuatro semanas.

