El vicepresidente de EEUU dijo que no estaba en el domicilio al momento del hecho

NewsITe
El vicepresidente de los Estados Unidos, JD Vance, confirmó que su vivienda en el estado de Ohio fue atacada durante la madrugada, en un episodio que motivó la intervención del Servicio Secreto y de la Policía local. Según relató el propio funcionario en redes sociales, no se encontraba en el domicilio al momento del incidente porque ya había regresado a Washington DC.
“Hasta donde sé, un loco trató de entrar golpeando las ventanas con un martillo. Doy las gracias al Servicio Secreto y a la Policía de Cincinnati por responder con rapidez”, escribió Vance en su cuenta de X. De acuerdo con medios locales citados por agencias internacionales, los agentes detuvieron al sospechoso poco después de la medianoche.
El individuo fue identificado como William DeFoor, de 26 años. Hasta el momento, las autoridades no difundieron un parte oficial con detalles sobre los cargos, el posible móvil ni si hubo daños materiales de consideración o personas heridas. La investigación quedó en manos de los organismos federales y fuerzas locales, que suelen actuar en conjunto ante amenazas o ataques vinculados a figuras bajo custodia del Servicio Secreto.
Un caso que se suma a una escalada de violencia política
El episodio ocurre en un contexto de creciente preocupación por la seguridad de dirigentes políticos en Estados Unidos, tras una serie de hechos violentos registrados en los últimos meses. Distintos analistas y organismos de seguridad advierten sobre un clima de polarización que se expresa, en ocasiones, en ataques o amenazas contra funcionarios y referentes partidarios.
Antecedentes recientes en Estados Unidos
- En septiembre del año pasado, el activista político Charlie Kirk (31) fue asesinado durante un discurso en la Universidad del Valle de Utah.
- En junio, dos legisladores de Minnesota fueron baleados: uno murió y otro resultó gravemente herido.
- En abril, la residencia del gobernador de Pensilvania, Josh Shapiro, sufrió un incendio intencional, según las primeras investigaciones citadas por medios locales.
“No estábamos en casa porque ya habíamos regresado a Washington DC”, señaló Vance al confirmar el ataque.
Por el momento, no trascendieron detalles sobre si el incidente en Ohio fue considerado un ataque dirigido específicamente contra el vicepresidente o un hecho aislado. En cualquier caso, el episodio vuelve a poner el foco en los protocolos de seguridad y en el impacto institucional de la violencia política en pleno calendario electoral y de alta exposición pública en Estados Unidos.

