Metheny se ganó el apodo de “asesino canibal” porque durante sus asesinatos abrió un puesto de hamburguesas a cielo abierto y en el lugar confesó vender la carne de sus víctimas mezclada con cerdo.

Uno de los casos más perturbadores y escalofriantes entre los asesinos seriales de Estados Unidos es el de Joe Metheny, también conocido como “el caníbal”.
El hombre con obesidad mórbida, una sonrisa degenerada y ojos vacíos que parecían no sentir la más mínima culpa por nada.
Además de acabar con la vida de varias personas inocentes, el asesino descuartizó sus cuerpos y los vendió como carne para hamburguesas.
Sus crímenes
A finales de 1990, el sanguinario Joe Roy Metheny confesó que cortó y vendió a todas y cada una de sus víctimas como carne para parrilladas en un puesto sobre una ruta en Baltimore, Maryland.
Joseph Roy Metheny nació el 2 de marzo de 1955 en Baltimore, Maryland. Su vida estuvo marcada por el abuso de sustancias y una creciente inclinación hacia la violencia extrema. Se lo vinculó con al menos 13 asesinatos, aunque solo fue condenado por dos de ellos.
Sus asesinatos datan entre 1976-1995 y su numero de víctimas se calcula entre 4 a más de 10 personas de entre ellos 3 hombres y las demás mujeres, fue apodado con 2 sobrenombres, “el hamburguesero” y “el asesino canibal”.
Joe se ganó el apodo de “asesino canibal” porque durante sus asesinatos abrió un puesto de hamburguesas a cielo abierto y en el lugar vendería la carne de sus víctimas mezclada con cerdo.
Durante el proceso judicial, el sanguinario matarife rogó que el tribunal lo sentenciara a muerte y exactamente eso se le concedió, poco después una apelación cambió la pena por dos cadenas perpetuas sin libertad condicional.
Su escalofriante confesión
Metheny atacaba principalmente a mujeres en situación de vulnerabilidad, muchas de ellas en entornos de drogas y prostitución.
Su método de asesinato incluía violencia extrema y agresiones sexuales. Durante su arresto, confesó crímenes aún más horrendos de los que se le pudieron comprobar, asegurando haber cometido muchos más asesinatos.
Uno de los aspectos más escalofriantes de su historia fue su declaración de que utilizaba la carne de sus víctimas para preparar hamburguesas que luego vendía en un puesto callejero. Aunque nunca se comprobó esta afirmación, su confesión causó conmoción y terror.
Condena y muerte en prisión
Fue capturado en diciembre de 1996 cuando una prostituta llamada Rita Kemper logro escapar del trailer donde había matado a sus víctimas, ella logro escapar y dio aviso a las autoridades quien arrestó al presunto asesino quien era responsable de distintos asesinatos que se remontan a 1976.
En 1997, la justicia lo sentenció a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional. Pasó sus últimos años en prisión, hasta que en 2017 fue encontrado muerto en su celda.
Su brutalidad, combinada con su espeluznante confesión, lo convirtieron en un nombre infame dentro de la criminología.

