El juez recién designado aseguró que mientras dure su nombramiento en comisión solo podría salir del cargo por un juicio político.

El juez Manuel José García Mansilla respaldó la legalidad de su designación en la Corte Suprema de Justicia, realizada por decreto en comisión por el presidente Javier Milei. Afirmó que su remoción antes del plazo de un año solo es posible a través del juicio político.
“El nombramiento fue efectivo luego de haber prestado juramento, por lo tanto, ya soy juez de la Corte Suprema”, sostuvo García Mansilla. Además, remarcó que cuenta con las garantías establecidas en el artículo 110 de la Constitución Nacional.
La defensa del magistrado quedó plasmada en un extenso escrito de 51 páginas presentado ante el juez federal Alejo Ramos Padilla, quien tramita una causa para impugnar su designación y la del juez Ariel Lijo.
García Mansilla objetó la jurisdicción del juez Ramos Padilla y cuestionó la legitimidad de quienes presentaron el amparo. Solicitó el rechazo inmediato de la demanda.
Recordó que su nombramiento cubre la vacante dejada por Juan Carlos Maqueda, en un contexto en el que el Senado estaba en receso. Aseguró que el procedimiento se ajusta al artículo 99, inciso 19, de la Constitución.
También destacó que su juramento fue tomado por tres miembros de la Corte: Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti. En ese sentido, advirtió que cualquier intento de impugnación “atenta contra el orden público constitucional”.
“Desde el 27 de febrero de 2025 ejerzo la función judicial prevista en la Constitución Nacional”, insistió. Y subrayó que su remoción solo puede concretarse mediante el mecanismo de juicio político, según los artículos 53 y 110 de la Carta Magna.
Por último, rechazó cualquier presunta ilegalidad en el Decreto 137/25 y advirtió que avanzar con la causa judicial afectaría el normal funcionamiento de la Corte y vulneraría el orden institucional del país.

