Un grupo de vecinos fueron los encargados de declarar culpables a dos medio hermanos que en medio de una balacera entre dos bandas mataron a un vecino ajeno a la pelea. El crimen ocurrió en el Barrio Las Mellizas en el año 2018. A raíz del hecho también había muerto un policía.

De la redacción de EL NORTE
[email protected]
Un jurado conformado por vecinos fue el encargado de juzgar la conducta de dos medio hermanos que en medio de un feroz enfrentamiento entre dos sectores conflictivos terminaron con la vida de Javier Rivero, de 27 años. El joven, ajeno a la pelea, había salido de su casa en el Barrio Las Mellizas cuando quedó en medio de la balacera donde recibió un impacto de bala en la frente que le provocó la muerte poco después en el Hospital San Felipe.
El hecho había sucedido en el mes de mayo de 2018 en inmediaciones de calle Chopin al 300. En medio del conflicto un grupo de habitantes del barrio enardecidos atacaron a los policías que custodiaban la vivienda de los agresores. El, por entonces, jefe de la Distrital, Pablo Scoropad, padeció una lesión en el rostro producto de uno de los tantos piedrazos, en tanto que el efectivo del grupo GAD Mauro Ezequiel Maldonado recibió una bala letal en la cabeza que le provocó la muerte días después en el nosocomio local.
Tres fueron los acusados por la muerte de Rivero, dos mayores y un menor. Mientras que el menor prefirió someterse a un juicio abreviado, los mayores habían optado por ser juzgados por un tribunal popular que emitió su decisión el pasado jueves.
La jueza Laura Fernández fue quien instruyó al jurado conformado por vecinos que luego de escuchar los testimonios y evaluar las pruebas pasó a deliberar, horas después, emitió el veredicto que leyó la magistrada declarando culpables de homicidio agravado por el empleo de arma de fuego y abuso de armas a los medio hermanos Gustavo Contreras y Jesús Ariel Di Napoli.
El tercer imputado, menor de edad, ya había sido condenado en un juicio abreviado en sede de Responsabilidad Juvenil por ser el autor material del disparo mortal. La víctima era un vecino completamente ajeno al conflicto que quedó en medio del tiroteo entre las dos bandas del barrio. Dos de los testigos habían muerto de COVID, pero el resto de los deponentes ubicaron a Contreras y Di Napoli, en una de las facciones enfrentadas, armados con revólveres y tirando tiros.
La fiscal Verónica Marcantonio, a cargo de esta causa, los había acusado como coautores del homicidio. El defensor oficial Cristian Pérez, en cambio, había alegado que sus defendidos no eran los homicidas y que no tuvieron nada que ver. Pero las pruebas de autoría eran abrumadoras y el jurado terminó condenando a los imputados.
Ahora fiscalía y defensa presentarán ante los magistrados los elementos de prueba tanto agravantes como atenuantes para que establezcan el monto de la pena que se dará a conocer recién la próxima semana.
Los hechos
El brutal tiroteo se había desatado en el barrio Las Mellizas un martes 1º de mayo de 2018. Horas de extrema tensión se vivieron en esa franja barrial desde las 20,45 de ese día. Una feroz balacera se había desatado en calle Chopin al 300 que terminó con la vida de Javier Rivero de 27 años.
Integrantes de su familia en ese momento habían manifestado que el joven había salido al exterior de la vivienda para prepararse un fernet cuando recibió un balazo al quedar en medio de la disputa entre dos bandas antagónicas del barrio. La víctima fue trasladada rápidamente al Hospital San Felipe donde poco después falleció. Entretanto la violencia siguió con su escalada de agresiones, un grupo de vecinos trató de incendiar la vivienda de Contreras. Los efectivos policiales que custodiaban el lugar intentando evitar que aumentaran los desmanes fueron agredidos con piedrazos y disparos de armas de fuego, resultando heridos el ex jefe de la Distrital, Pablo Scoropad, que padeció una lesión en el rostro producto de uno de los tantos proyectiles, en tanto que el efectivo del grupo GAD Mauro Ezequiel Maldonado recibió una bala letal en la cabeza que le provocó la muerte días después en el nosocomio local.
Por la muerte de Maldonado posteriormente detuvieron a dos sujetos de apellidos Gonzalez y Gimenez y la causa fue investigada por el fiscal Darío Giagnorio.
Juicio por jurados
Varios juicios por jurados fueron realizados en nuestra ciudad desde que se implantó la posibilidad de optar por este sistema en la provincia, el primero de ellos se realizó en el año 2016 por el que se condenó a Sergio López de 49 años por el femicidio de Sandra Soverón de 36.
El inmediatamente anterior al que condenó a Contreras y Di Napoli se había realizado en los primeros días de julio y sentó en el banquillo de los acusados a un sujeto de apellido Ponce de León acusado de abusar sexualmente de una niña. Bajo la dirección de la Jueza María Belén Ocariz del Tribunal Criminal Nº 1, un jurado popular declaró a Ponce de León culpable por el delito de abuso sexual gravemente ultrajante agravado por el vinculo y la convivencia. El veredicto fue de 11 votos por la condena contra 1 por la absolución.

