Justicia de EE.UU. declara ilegal el arancel global de Trump

El Tribunal de Comercio de EE.UU. frena el arancel del 10%

El Tribunal de Comercio Internacional de EE.UU. declaró ilegal el arancel global de Trump

NewsITe

El Tribunal de Comercio Internacional de Estados Unidos declaró ilegal el nuevo arancel global impulsado por el expresidente Donald Trump, que imponía un recargo del 10% sobre la mayoría de las importaciones que ingresan al país. El fallo supone un freno a una de las medidas económicas más controvertidas de la reciente etapa política estadounidense y reabre el debate sobre los límites legales del proteccionismo comercial.

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De acuerdo con la resolución, la Casa Blanca se basó en la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974 para justificar el arancel, una norma que sólo habilita este tipo de medidas cuando existen “grandes y serios déficits en la balanza de pagos”. Sin embargo, el tribunal consideró que esa condición no estaba presente y que el gobierno utilizó una herramienta legal inadecuada para enfrentar lo que definía como un problema de “déficit comercial”.

“Un déficit comercial no es un déficit en la balanza de pagos”, remarcó, en línea con el fallo, la oficina del fiscal general de Oregón, Dan Rayfield, al difundir el alcance de la decisión judicial. El tribunal concluyó que la proclamación de aranceles de Trump “es inválida y los aranceles impuestos a los demandantes no están autorizados por la ley”, lo que allana el camino para reclamos y eventuales compensaciones por parte de los afectados.

Antecedentes legales y giro en la estrategia arancelaria

La administración Trump ya había intentado previamente avanzar con aranceles generalizados al amparo de la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional, con el objetivo de gravar a prácticamente todos los países. Aquella iniciativa, lanzada en abril de 2025, también fue cuestionada en los tribunales y terminó siendo declarada ilegal por la Corte Suprema estadounidense en febrero de este año.

Tras ese revés, el entonces mandatario recurrió a la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974 para anunciar un nuevo arancel ad valorem sobre “todos los artículos importados en Estados Unidos”, esta vez con el argumento de responder a los déficits comerciales. La medida entró en vigencia a las 00:01 (hora estándar del Este) del 24 de febrero de 2026 y estaba prevista hasta el 24 de julio del mismo año, salvo decisión en contrario del Congreso o una modificación presidencial anticipada.

Impacto político, económico y reacción de los estados

El arancel despertó rechazo inmediato entre sectores empresariales, importadores y gobernadores de distintos signos políticos, preocupados por el encarecimiento de productos clave para la industria y el consumo interno. En marzo de 2026, una coalición de 24 estados decidió llevar el caso a la justicia, argumentando que el gobierno federal excedió las facultades que le otorga la legislación comercial y afectó de manera arbitraria a las economías regionales.

  • Los estados demandantes denunciaron daños a cadenas productivas que dependen de insumos importados.
  • Empresas importadoras alertaron sobre aumentos de costos y caída de la competitividad.
  • Analistas advirtieron que la medida podía generar represalias y tensiones adicionales en el comercio internacional.

La decisión del Tribunal de Comercio Internacional se suma así a una serie de fallos que, en los últimos años, acotaron el margen de maniobra del Poder Ejecutivo estadounidense para imponer aranceles de manera unilateral y con alcance global. El caso podría sentar un precedente relevante en futuras discusiones sobre política comercial y utilización de herramientas de emergencia para intervenir en el comercio exterior.

La proclamación de aranceles del presidente “es inválida y los aranceles impuestos a los demandantes no están autorizados por la ley”, sostuvo el tribunal al declarar ilegal la medida.

Mientras tanto, el sector privado y los gobiernos estatales aguardan definiciones sobre cómo se implementará en la práctica el fallo, si habrá devoluciones o ajustes retroactivos y qué margen tendrá la próxima administración para rediseñar la estrategia comercial de Estados Unidos sin chocar nuevamente con los límites fijados por la justicia.

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