El acuerdo con estatales y la mayoría de los gremios docentes fija un aumento acumulado del 4,5% que impactará en febrero, con retroactivos de diciembre, suba de enero y un adicional por SAC. FEB rechazó la propuesta y la negociación salarial se retomará el mes próximo.

El Gobierno de la provincia de Buenos Aires alcanzó un acuerdo salarial con los trabajadores estatales y con la mayoría de los gremios docentes, tras mejorar una oferta presentada a comienzos de la semana. El entendimiento fija el primer aumento de 2026 y se liquidará en febrero junto con los haberes de enero, con un impacto acumulado del 4,5%.
Los sindicatos docentes que integran el Frente Gremial —Suteba, UDA, Amet y Sadop— y las centrales estatales UPCN y ATE aceptaron la propuesta. En cambio, la Federación de Educadores Bonaerenses (FEB), con fuerte presencia en el interior provincial, rechazó el esquema y advirtió que el incremento representa unos 37 mil pesos para un maestro de grado con salario inicial. Pese a esa negativa, el acuerdo se cerrará por mayoría.
Las negociaciones se desarrollaron mediante una serie de encuentros virtuales entre funcionarios provinciales y dirigentes sindicales, en un contexto de plazos ajustados para permitir la liquidación de los incrementos con los sueldos del próximo mes. El cierre evitó, además, la posibilidad de una definición unilateral por decreto.
En el detalle, el acuerdo establece un aumento del 1% retroactivo correspondiente a diciembre, una suba del 2% para enero y un adicional del 0,5% vinculado al medio aguinaldo. Por el efecto acumulativo de esos conceptos, el salario de febrero quedará un 4,5% por encima del nivel de enero, según precisaron desde el Ministerio de Economía bonaerense.
La paritaria se reabre en febrero
Uno de los puntos centrales del entendimiento fue el compromiso de retomar la negociación paritaria en febrero, tomando lo ahora acordado como piso para una nueva discusión. Ese mes será clave por la proximidad del inicio del ciclo lectivo, previsto para el 2 de marzo, en un escenario en el que el Ejecutivo busca sostener la continuidad de los comienzos de clases sin medidas de fuerza.
La discusión salarial estuvo marcada por el reclamo gremial sobre el período noviembre-diciembre, que había quedado sin actualización tras el último acuerdo de 2025. Los sindicatos reclamaban compensar una inflación del 2,5% y 2,8% en esos meses, pero finalmente aceptaron un esquema menor, combinado con una mejora en el incremento originalmente previsto para enero.
Con este ajuste, la recomposición salarial acumulada hasta octubre del año pasado había sido del 25,9% y, con el retroactivo de diciembre, se ubica cerca del 28%, aún por debajo de la inflación anual, que cerró en 31,5%. De no mediar una nueva suba en febrero, en marzo el aumento efectivo quedaría apenas por encima del 3%, al desaparecer el efecto de los retroactivos.
Desde el Ejecutivo provincial volvieron a señalar que las restricciones financieras condicionan la negociación. El Gobierno atribuye ese escenario a la caída de la recaudación real y de la coparticipación, en el marco de la disputa por una deuda que la Provincia estima en 15 billones de pesos, aunque no es reconocida por Nación.
En ese contexto, los gremios habían acompañado al Ejecutivo en la aprobación de la ley de financiamiento que habilita endeudamiento por 3.680 millones de dólares y aceptaron postergar la discusión salarial hasta su sanción. Sin embargo, la Provincia aún no utilizó ese recurso, que además quedaría limitado a 1.900 millones de dólares, según confirmaron funcionarios nacionales la semana pasada.

