En su Índice de Producción Industrial Pyme (IPIP), la Confederación Argentina de la Mediana Empresa consignó que en julio hubo una baja anual de 4,2% en las manufactureras de productos metálicos, maquinarias, equipos y material de transporte.

La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), consignó para el séptimo mes del año una caída del 4,2% anual en la actividad de las PyMEs de productos metálicos, maquinarias, equipos y material de transporte.
“La producción se retrajo 4,2% anual en julio, a precios constantes, y se mantiene sin cambios en el acumulado del año. En la comparación mensual se redujo 2,9%. Las industrias trabajaron en julio con 69,9% de su capacidad instalada, 0,6 puntos porcentuales por debajo de junio (70,5%)”, indicó CAME en un apartado sectorial específico dentro de su reporte mensual Índice de Producción Industrial Pyme (IPIP), con una muestra que alcanzó a 404 industrias pyme a nivel federal.
La entidad también advirtió que durante julio “continuaron los problemas para conseguir acero, cobre y otros insumos básicos”. Y completó: “Los proveedores que cotizan a dólar blue retacearon entregas. Hubo cambios de precios a diario, lo que generó demoras en la presentación de presupuestos, según manifestaron algunas empresas consultadas”.
“La situación, desde hace varios meses, viene floja. Tuvimos problemas en la reposición de stock por demoras en las entregas de cobre y por falta de trabajadores calificados. Eso generó desfasajes en los tiempos de entrega y la fluidez con la que se trabaja habitualmente”, indicaron desde una fábrica de Rosario, en provincia de Santa Fe.
En tanto, un industrial marplatense consignado en el reporte destacó que “se paralizaron las ventas y hubo muchos problemas para conseguir insumos”.
Baja general
CAME reportó que por segundo mes consecutivo, la industria manufacturera pyme se retrajo en julio. El saldo del mes presentó una variación negativa de 3,2% frente al mismo mes del año anterior, y 2,6% en la comparación con junio.
“Fue un mes atípico, marcado por la dinámica electoral, que afectó la normalidad de muchas empresas. Por ejemplo, el 54% de las firmas consultadas declararon más problemas para reponer stocks que en el mes de junio. De todos modos, para los primeros siete meses del año, la industria pyme mantiene un crecimiento de 0,6% en comparación con igual período de 2022. Las empresas arrancaron julio en calma, produciendo a pleno, pero sobre la segunda quincena del mes se comenzaron a tensar los mercados y los proveedores retacearon entregas de insumos por temor a próximos aumentos. Las listas de precios también mostraron ajustes más fuertes, que las industrias debieron trasladar al precio de venta por el bajo margen para continuar absorbiendo incrementos”, informó CAME.

