La joven fue citada con una excusa doméstica, trasladada hasta una zona despoblada y agredida por dos mujeres de su círculo íntimo. Sufrió cortes en el rostro, lesiones en el cuero cabelludo y la causa quedó en manos de la Justicia

Una joven de 27 años recibió una violenta golpiza por parte de dos mujeres de su círculo íntimo tras ser acusada de una supuesta infidelidad. El ataque ocurrió en un descampado de la ciudad de Mar del Plata y fue resultado de una maniobra planificada para engañar a la víctima y llevarla hasta el lugar de la agresión.
La mujer, identificada como Milagros, terminó con cortes en el rostro, lesiones en el cuero cabelludo y mechones de pelo arrancados. La secuencia incluyó golpes, amenazas y el uso de un arma blanca, mientras una de las agresoras registraba la escena con un teléfono celular.
Según la reconstrucción del hecho realizada por infocielo, la víctima fue citada bajo una excusa doméstica y terminó siendo emboscada por quienes consideraba amigas. El episodio generó conmoción por el nivel de violencia y por el vínculo previo entre las involucradas.
La trampa, el ataque y la investigación judicial
Desde Infocielo afirmaron que la agresión comenzó con un engaño. Una de las acusadas pasó a buscar a Milagros por su vivienda del barrio Regional a bordo de un Peugeot 308 gris. El pretexto fue realizar una compra de souvenirs, una actividad habitual entre ellas. Sin embargo, durante el trayecto, la conductora desvió el recorrido con el argumento de adquirir marihuana y se dirigió hacia la zona de Alvarado y Tandil, en el límite entre los barrios Jorge Newbery y Carie.
En ese punto, en un descampado, las esperaba la segunda implicada, que llegó en otro vehículo. Apenas descendieron, la situación se tornó violenta. Según consta en la denuncia, ambas mujeres acusaron de manera directa a Milagros de haber mantenido una relación con el esposo de una de ellas. La discusión escaló en cuestión de segundos y derivó en una agresión física.
Siempre de acuerdo a lo informado por Infocielo, las atacantes comenzaron a golpearla en la cabeza y el rostro. En medio del ataque, una de ellas extrajo un cuchillo y le practicó cortes en la cara, mientras la otra filmaba la escena con su celular. La víctima sufrió heridas cortantes visibles y lesiones en el cuero cabelludo, además de la pérdida de mechones de cabello producto de los tirones.
Tras la golpiza, Milagros fue abandonada en el lugar. A pesar de las heridas, logró trasladarse hasta una Unidad de Pronta Atención (UPA), donde recibió las primeras curaciones médicas. Posteriormente formalizó la denuncia ante la Justicia, lo que permitió el inicio de una causa penal.
El expediente fue caratulado como lesiones leves agravadas por el uso de arma blanca y quedó bajo la órbita de la UFI de turno. Los investigadores trabajan ahora sobre el contenido de los teléfonos celulares secuestrados y analizan la eventual difusión del video registrado durante el ataque como parte de la evidencia digital incorporada a la causa.

