El nicoleño jugó un gran partido ante River en la final de la Recopa, que terminó con el primer lauro a nivel nacional de la T en la definición por penales. Con la medalla colgada en su pecho, valoró la actitud del equipo y se emocionó al recordar a sus abuelos.

“Es una alegría inmensa, la verdad que todavía no caigo”, le contó Ulises Ortegoza al sitio partidario “La1913”, presente en La Nueva Olla de Paraguay para la primera consagración a nivel nacional de Talleres de Córdoba.
El nicoleño jugó un gran partido, con la actitud de siempre pero con el plus de haberse impuesto en el mediocampo ante un rival del peso de River, nada menos. “Fue un partidazo de todos. Estábamos con una vibra muy positiva en el vestuario, todos juntos, y la verdad que lo trasladamos a la cancha”, contó el ex futbolista de Argentino Oeste y General Rojo, que exigió un par de veces a Armani desde fuera del área, y que a su vez falló el penal ante el uno millonario en la definición.
“Creo que tuvimos algunas situaciones para ganar el partido, pero ellos manejan la pelota, tienen muchísima jerarquía. Nosotros teníamos hambre de gloria, ese fue el empujoncito que teníamos nosotros por sobre ellos y se pudo dar”, dijo.
“Íbamos por todo. Hicimos autocrítica entre nosotros. En el torneo no estamos para nada bien, la verdad teníamos mucha bronca. Pulimos algunas cosas desde el partido con Tigre pero creo que lo fundamental de todo esto era la actitud, el carácter, la personalidad, el hambre que teníamos en todas las pelotas divididas, ellos no se iban a llevar nada de acá hoy”, aseguró Ulises.
En el cierre, expresó que la medalla de campeón va dedicada “para mucha gente, pero ésta en especial va para mis dos abuelos que hoy no los tengo… va para ellos”.
Eduardo Sipper, uno de los abuelos de Ortegoza, fue asesinado en nuestra ciudad a fines de 2023. Desde ese momento, Ulises lo ha recordado constantemente en declaraciones públicas, sumando el pedido de justicia para aclarar el hecho, que tiene a un imputado en prisión.

