La gripe aviar suma un nuevo foco en Buenos Aires y vuelve a afectar a la producción avícola

La detección del virus en un criadero de Lobos obligó al SENASA a activar el plan de contingencia sanitaria. El brote hizo que Argentina pierda su estatus de país libre de influenza aviar y se suspendan exportaciones a más de 40 destinos.

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Foto de La Ribera Web

Otro brote de gripe aviar volvió a encender las alertas sanitarias y productivas en la provincia de Buenos Aires, luego de que el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria confirmara un nuevo foco en un establecimiento avícola del interior bonaerense. El caso no solo impacta en la actividad local, sino que también tiene consecuencias directas sobre el comercio exterior del país.

El episodio se suma a una secuencia de detecciones recientes que modifican el escenario sanitario nacional y obligan a reactivar protocolos estrictos para contener la propagación del virus.

Un nuevo foco en Lobos y la activación del plan sanitario

SENASA confirmó un tercer caso de influenza aviar altamente patógena (IAAP) H5 en territorio bonaerense. El hallazgo se produjo en un criadero de la localidad de Lobos, donde se detectó la presencia del virus en aves de corral pertenecientes a un establecimiento de reproductores padres pesados.

El antecedente inmediato incluye un primer caso en General Madariaga, vinculado a un ave silvestre, y un segundo foco en Ranchos, que ya había afectado a un criadero comercial. Con la confirmación en Lobos, el organismo sanitario nacional volvió a poner en marcha las acciones previstas en su plan de contingencia.

Entre las medidas adoptadas, el SENASA dispuso la interdicción inmediata del establecimiento afectado y la delimitación de una Zona de Control Sanitario. Dentro de ese perímetro se aplican acciones de contención, refuerzo de las condiciones de bioseguridad, restricción de movimientos de animales y productos, monitoreo permanente y rastrillaje epidemiológico para descartar nuevos contagios.

Según consignó el medio Infocielo, el objetivo central de estas medidas es evitar la diseminación del virus hacia otros establecimientos productivos, en una provincia que concentra una porción significativa de la actividad avícola del país.

Impacto productivo y exportaciones en suspenso

La confirmación del brote en aves comerciales tuvo una consecuencia inmediata a nivel nacional: Argentina perdió su estatus sanitario como país libre de influenza aviar altamente patógena. Como resultado, se suspendieron las exportaciones de productos aviares hacia aquellos mercados que mantienen acuerdos sanitarios basados en esa condición.

El producto más afectado es la carne aviar fresca, cuya comercialización internacional quedó restringida en alrededor de 40 destinos, de acuerdo con información oficial del propio SENASA. Esta situación genera preocupación en el sector, tanto por el impacto económico directo como por la incertidumbre sobre los plazos de normalización.

El “contador” sanitario vuelve ahora a cero. Si transcurren 28 días desde la finalización de las tareas de limpieza y desinfección del establecimiento de Lobos sin que se registren nuevos casos, el país podrá autodeclararse nuevamente libre de la enfermedad ante la Organización Mundial de Sanidad Animal. Ese paso resulta clave para recuperar la condición sanitaria y reabrir los mercados externos.

Antes de alcanzar ese objetivo, deberán completarse de manera estricta las etapas de sacrificio sanitario, saneamiento y desinfección en la unidad productiva afectada. Tal como volvió a señalar Infocielo, el cumplimiento riguroso de esos protocolos será determinante para evitar nuevos brotes y acelerar la normalización de la actividad.

Mientras tanto, el sector avícola bonaerense atraviesa horas de cautela, atento a la evolución del foco y a la eficacia de las medidas de contención implementadas.

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