“El Estado decidió no saber quién fue”: la dura reacción de la hija de Paulina Lebbos

NewsITe
La reciente absolución de los dos imputados por el femicidio de Paulina Lebbos volvió a conmocionar a Tucumán y reavivó el reclamo de justicia que lleva casi dos décadas. Tras conocerse el fallo, Leticia Nieva, hija biológica de la joven asesinada en 2006, expresó su profundo dolor y cuestionó con dureza al sistema judicial: “A mi mamá la asesinaron y el Estado decidió no saber quién fue”.
Este miércoles, la Sala III de la Cámara Penal Conclusional de Tucumán resolvió absolver por falta de pruebas a Víctor César Soto, ex novio de Paulina, y a Sergio Kaleñuk, hijo del ex secretario privado del ex gobernador José Alperovich. El primero había llegado al debate acusado de homicidio agravado por alevosía; el segundo, por encubrimiento agravado en perjuicio de la Administración de Justicia.
Con esta decisión, el crimen de la estudiante universitaria queda, una vez más, en la impunidad. La familia no conoce todavía quién fue el responsable del asesinato ni por qué, a casi 20 años del hecho, la causa no logra una condena firme. El caso se convirtió en un emblema de las denuncias por irregularidades, encubrimientos y destrucción de pruebas dentro del Poder Judicial tucumano.
La voz de Leticia Nieva y el peso de la impunidad
Leticia, quien fue adoptada por una amiga de Paulina y decidió cambiar su apellido para intentar dejar atrás una historia atravesada por la violencia, compartió un extenso mensaje en sus redes sociales. Allí describió cómo el cuerpo “sabe antes” lo que va a ocurrir y cómo la confirmación de la absolución profundizó la sensación de injusticia.
“No es solo lo que pasó, es lo que sigue pasando. La vida de una mujer vale menos, su muerte se diluye en expedientes”, escribió, en una dura crítica al tratamiento que reciben los femicidios en el sistema judicial. También cuestionó la falta de una investigación exhaustiva y señaló que se destruyeron pruebas claves para esclarecer el crimen.
En su relato, Nieva habló de la convivencia diaria con “dos ausencias”: la de su madre y la de la verdad. Describió el cansancio, la tensión permanente y la imposibilidad de seguir como si nada después de casi dos décadas de reclamos sin respuestas. “El cuerpo no se adapta a la impunidad”, remarcó, y dejó nuevas preguntas abiertas: “¿Quién fue? ¿A quién protegen? ¿Por qué ella?”.
Un caso emblemático para Tucumán y el país
El femicidio de Paulina Lebbos ocurrió en febrero de 2006 y desde entonces la causa institucionalizó múltiples denuncias por encubrimientos, presiones políticas e irregularidades procesales. Organizaciones de derechos humanos y colectivos feministas han señalado este expediente como un caso testigo de cómo el poder político puede influir en la administración de justicia.
- La causa lleva casi 20 años sin una condena firme por el asesinato.
- Familiares y organizaciones sociales han exigido en reiteradas ocasiones una investigación independiente.
- El fallo que absolvió a Soto y Kaleñuk reavivó el debate sobre la impunidad en casos de violencia de género.
“Es vivir con dos ausencias: la de mi mamá y la de la verdad. Y el cuerpo lo registra todo”, expresó Leticia Nieva, al cuestionar el fallo absolutorio.
Con el nuevo revés judicial, el caso Lebbos vuelve a interpelar al sistema de justicia y a la clase política tucumana. Mientras tanto, la familia de Paulina insiste en que no dejará de pedir verdad y justicia para que el crimen no quede definitivamente impune.

