La inflación de 2025 será la más baja de los últimos ocho años

La suba de precios anual quedará por debajo del 32%, lo que ubica al 2025 como el año con menor inflación desde 2017. Los datos finales dependerán del registro de diciembre, estimado entre 2,5% y 3%.

La inflación de 2025 cerrará como la más baja de los últimos ocho años. Los datos disponibles indican que la variación de precios acumulada entre enero y noviembre fue del 27,9%. Con una estimación para diciembre ubicada entre 2,5% y 2,8%, el incremento anual no superará el 32%. Incluso en el escenario de un registro del 3% en el último mes del año, el índice terminaría en 31,7%.

Las presiones inflacionarias de los últimos meses estuvieron vinculadas a la incertidumbre electoral y al aumento del precio de la carne. Aun así, el resultado anual será inferior al observado desde 2017, cuando la inflación cerró en 24,8%.

El dato cobra relevancia en relación con la situación heredada a fines de 2023, cuando asumió el gobierno actual. Ese año la inflación fue del 211,4% y la tendencia de los últimos meses superaba ampliamente ese ritmo. Entre 2019 y 2023, el período de gestión de Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner acumuló un incremento de precios del 1.146%.

En 2020, la inflación anual del 36,2% se dio en un contexto de fuerte caída del PBI, con una retracción del 10% durante la pandemia. A partir de allí, los precios aceleraron de manera sostenida hasta alcanzar el pico de 2023, pese a que 2022 y 2023 también fueron años de recesión.

Durante 2024, el primer año completo de la actual administración, la inflación anual descendió del 211,4% al 117,8%. La caída del producto fue del 1,7% en el registro anual, aunque el último trimestre del año ya mostraba un crecimiento del 1,4%.

En 2025, la inflación mensual más alta se registró en marzo, con 3,7%. La suba volvió a intensificarse desde mayo, impulsada por ajustes de tarifas de servicios públicos y, desde noviembre, por el encarecimiento de la carne. En sentido contrario, la apertura importadora contuvo precios en rubros como textiles, indumentaria, calzado y electrodomésticos.

Previsión para 2026

El presupuesto aprobado en el Senado prevé una inflación del 10,1% para 2026. Se trata de una proyección elaborada en septiembre, cuando el cálculo oficial incluía para fines del próximo año un dólar a $1.423. Sin embargo, el ajuste anunciado de la banda cambiaria fija un techo de $1.565 para finales de enero.

Entre mayo y agosto de 2025 la inflación mensual osciló entre 1,5% y 1,9%. Luego superó el 2%: marcó 2,1% en septiembre, 2,3% en octubre y 2,5% en noviembre. Para diciembre, los pronósticos se ubican entre 2,5% —lo que implicaría un 31,1% anual— y 3%, que llevaría el índice a 31,7%.

La comparación histórica muestra que el país atravesó casi medio siglo de alta inflación desde el “rodrigazo” de 1975, con breves interrupciones durante la convertibilidad (1991–2001) y entre 2003 y 2007. Entre 1975 y 1992, solo 1986 tuvo una inflación de dos dígitos, con 90% bajo el Plan Austral. Recién en 1994 el índice volvió a un dígito anual.

La suba persistente de los precios estuvo acompañada por el crecimiento sostenido de la pobreza. De unos 800.000 pobres en 1974, cuando la tasa no alcanzaba el 4% de una población de 24 millones, se pasó a cerca de 18 millones en la actualidad. En el mismo período, la población se duplicó y el número de personas en situación de pobreza se multiplicó por más de veinte.

La reducción de la inflación aparece como un objetivo que requiere consolidación y acompañamiento de crecimiento económico, empleo e ingresos. Un estudio de BBVA Research proyecta que, entre 2025 y 2027, la economía podría encadenar tres años consecutivos de expansión por primera vez desde 2006.

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