La Ciudad de Buenos Aires registró una inflación del 3,1% en enero, con una aceleración respecto de diciembre, impulsada principalmente por servicios y rubros vinculados al consumo estacional, y en la antesala del dato nacional que difundirá el Indec.

La Ciudad de Buenos Aires difundió el primer dato de inflación de 2026, que mostró una suba significativa respecto del cierre del año pasado y anticipa el índice nacional que dará a conocer el Indec.
A días de la polémica generada a partir de la decisión del Gobierno nacional de suspender la publicación del nuevo Índice de Precios al Consumidor (IPC), medida que motivó la salida de Marco Lavagna al frente del Indec, la Ciudad de Buenos Aires dio a conocer el primer dato de inflación del año, que mostró una clara aceleración.
La inflación porteña fue del 3,1% en enero y de 31,7% en los últimos doce meses, lo que sienta un precedente a la cifra nacional que este martes dará a conocer el Indec. El dato representa una suba respecto de diciembre, cuando había trepado a 2,7%, apenas por debajo del número nacional de 2,8%.
La inflación de todo 2025 publicada por el Indec fue de 31,5%, la menor en ocho años. Sin embargo, en los últimos meses comenzó a percibirse una aceleración en varios rubros, situación que volvió a quedar de manifiesto en el primer mes de 2026.
Según el Índice de Precios al Consumidor de la Ciudad de Buenos Aires (IPCBA), los rubros que mostraron mayor incremento en enero fueron Recreación y Cultura, con una suba de 7,4%; Restaurantes y Hoteles, que aumentó 5,3% impulsado por el período de vacaciones; Alimentos y Bebidas No Alcohólicas, que subió 4%; Seguros y Servicios Financieros, con el mismo porcentaje; y Transporte, con un alza de 3,7%.
En tanto, Bebidas Alcohólicas y Tabaco registró una suba de 2,5%; Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, 2,4%; Salud, 2,2%; y Cuidado Personal, Protección Social y otros productos, 2,5%. Equipamiento y Mantenimiento del hogar avanzó 1,7%; Información y Comunicación, 0,9%; y Educación, 0,1%.
El único rubro que mostró deflación fue Prendas de vestir y calzado, cuyos precios cayeron 0,1% en enero. Se trata, no obstante, de un mes atravesado por liquidaciones, que en los últimos años se adelantaron como consecuencia del bajo consumo. Este segmento volvió a estar en el centro del debate la semana pasada, cuando el ministro de Economía, Luis Caputo, manifestó que nunca compra ropa en la Argentina porque “es un robo”.
Esa declaración generó respuestas desde el sector y los datos oficiales muestran que la indumentaria se abarató 30% en términos relativos durante la gestión de Javier Milei.
En enero, los precios de los bienes aumentaron 2,3% en la Ciudad de Buenos Aires, mientras que los servicios treparon 3,5%, lo que evidencia que fueron estos últimos los que impulsaron la inflación promedio. Los productos estacionales registraron un incremento de 15,8%, los regulados subieron 1,7% y el resto del IPCBA avanzó 2,2%, de acuerdo con el informe.
En términos interanuales, Prendas de Vestir y Calzado acumula una suba del 15,4%, porcentaje similar al de Equipamiento y Mantenimiento del Hogar, que alcanza el 14,3%. El mayor aumento en los últimos doce meses se observó en Seguros y Servicios Financieros, con 54%. Alimentos y Bebidas No Alcohólicas trepó 31,4%, casi en línea con el promedio general.
Tras la difusión del índice porteño, este martes el Indec dará a conocer el dato nacional. El ministro Caputo había inferido que la inflación de enero sería similar a la de diciembre, aunque las consultoras privadas esperan una desaceleración.
El Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central estimó una inflación de 2,4% para enero y proyectó una interanual de 22,4% para fin de año. Analytica calculó el mismo porcentaje, al igual que la consultora de Camilo Tiscornia. El consenso general ubica el dato entre 2,4% y 2,6%.
La suspensión de la difusión del nuevo índice de inflación generó un amplio revuelo y derivó en la salida de Lavagna del Indec. El ministro Caputo minimizó las críticas y sostuvo que ni él ni el presidente Milei estaban de acuerdo con modificar el cálculo en este momento, al considerar que el cambio no habría implicado variaciones significativas respecto de la medición actual, según datos de consultoras privadas.

