La Suprema Corte provincial rechazó el último recurso de la empresa y dejó firme una indemnización millonaria que podría aumentar por intereses

La Suprema Corte de Justicia de Mendoza rechazó el último recurso presentado por Refres Now, la firma que comercializa la marca Manaos, y ordenó el pago de una indemnización superior a los $800 millones a un exempleado. El fallo fijó un plazo de cinco días hábiles para cumplir con la obligación.
La resolución cierra un proceso judicial que se extendió durante varios años y agotó todas las instancias provinciales. Con esta decisión, la empresa ya no cuenta con herramientas procesales dentro de Mendoza para revertir el resultado.
El fallo fue firmado por los jueces Omar Alejandro Palermo, Norma Llatser y Mario Daniel Adaro. Los magistrados confirmaron la sentencia previa y rechazaron el intento de la compañía de escalar el caso a la justicia nacional.
Según informó el medio IProfesional, el tribunal desestimó el recurso extraordinario federal que la empresa había presentado ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación Argentina. La estrategia de llevar el expediente a ese ámbito no prosperó.
Los jueces argumentaron que el planteo de la empresa resultó improcedente. Consideraron que se trata de una cuestión de hecho regida por el derecho común y ajena a la vía extraordinaria federal, lo que impide su tratamiento en la Corte nacional.
Además, señalaron que Refres Now repitió argumentos ya analizados en instancias anteriores. Determinaron que no existe cuestión federal suficiente para habilitar la intervención del máximo tribunal del país.
La sentencia dejó firme la obligación de pago por un total de $807.676.293,72. Ese monto continuará incrementándose con intereses hasta que se concrete la cancelación total.
El conflicto laboral: denuncia por irregularidades y despido indirecto
El caso se originó a partir de la demanda de un exempleado que se desempeñó como distribuidor de Manaos en Mendoza, San Juan y La Pampa. Su relación laboral se extendió entre 2013 y 2022.
El trabajador inició acciones legales por despido indirecto. También denunció irregularidades en la registración laboral, descuentos indebidos y maniobras de evasión previsional.
Según su presentación, la relación laboral estuvo encubierta durante un período prolongado. Aunque comenzó a trabajar en octubre de 2013, su vínculo formal recién se registró en 2015.
El exempleado sostuvo que la empresa utilizó contratos informales para ocultar su verdadera condición laboral. Esa práctica, según planteó, le generó perjuicios económicos y previsionales a lo largo de los años.
De acuerdo con lo publicado por IProfesional, la controversia se centró en la falta de reconocimiento pleno del vínculo laboral durante los primeros años de prestación de servicios.
Cómo se calculó la indemnización y el impacto del fallo
La Cámara Segunda del Trabajo de San Rafael fijó inicialmente una indemnización cercana a los $1.500 millones. Ese monto incluía $227 millones de capital y más de $1.200 millones en intereses y costas.
Tras la apelación de la empresa, la Suprema Corte provincial revisó el cálculo y redujo considerablemente los intereses. Para ello, utilizó como referencia la tasa de préstamos personales del Banco Nación.
Los jueces también evaluaron el perfil económico del trabajador al momento de ajustar la cifra final. Como resultado, el monto quedó establecido en $807.676.293,72.
El fallo dispuso que la empresa deberá pagar esa suma en un plazo de cinco días hábiles. En caso de incumplimiento, los intereses continuarán acumulándose hasta el pago efectivo.
El empresario Orlando Canido cuestionó públicamente la decisión judicial. Sostuvo que la sentencia resultaba insólita y fuera de contexto.
“No sé cuánto podía ganar como vendedor, no sé qué cuenta hacen para llegar a esas cifras”, afirmó. Además, agregó: “A lo mejor tenía tres provincias y le dejaron una y por eso hizo juicio”.
La trayectoria de Manaos y su expansión en el mercado argentino
La marca Manaos fue creada en 2004 por Orlando Canido en un predio ubicado en Virrey del Pino, partido de La Matanza. Desde entonces, la empresa consolidó su presencia en el mercado de bebidas.
Con una estrategia basada en precios accesibles, la compañía logró posicionarse entre las principales del país. Su crecimiento se apoyó en el consumo de sectores populares.
Además de sus gaseosas, la firma produce otras líneas como La Bichy Ahora y las aguas Placer y El Sano Corazón Argentino. En 2018, incorporó la marca Pindapoy para ingresar al segmento de jugos.
En julio del año pasado, la empresa avanzó con la compra de Cunnington por unos 70 millones de dólares. La operación formó parte de un plan para competir en segmentos de mayor valor dentro del mercado.
La estrategia busca ampliar su alcance y disputar participación frente a multinacionales como The Coca-Cola Company y PepsiCo. Sin embargo, el reciente fallo judicial representa un impacto económico significativo en ese proceso.

