Stiell cuestiona la decisión de Washington y advierte por el impacto global
NewsITe
El secretario ejecutivo de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), Simon Stiell, calificó como un “autogol colosal” la decisión de Estados Unidos de retirarse de este acuerdo y de decenas de organismos internacionales. La medida, impulsada por una orden ejecutiva del presidente Donald Trump, supone un cambio drástico en la política exterior y climática de la principal potencia mundial.
Según detalló Stiell en una declaración difundida este jueves, la Casa Blanca resolvió la salida de 66 organizaciones internacionales y el abandono de varios tratados multilaterales que, a juicio de Trump, irían en contra de los intereses nacionales estadounidenses. Entre los organismos afectados se encuentran 31 entidades vinculadas al sistema de Naciones Unidas, incluida la propia Convención sobre Cambio Climático que dio origen al Acuerdo de París.
El funcionario de la ONU recordó que Estados Unidos tuvo un rol determinante en la creación tanto de la CMNUCC como del Acuerdo de París, instrumentos que –remarcó– fueron concebidos precisamente para resguardar la estabilidad económica y la seguridad de los países firmantes, incluida la nación norteamericana. “Favorecen enteramente sus intereses nacionales”, subrayó.
Stiell advirtió que, mientras el resto del mundo busca coordinar respuestas comunes frente a la crisis climática, el repliegue de Washington implica un retroceso en materia de liderazgo global, cooperación internacional y respaldo a la ciencia. Esa combinación, afirmó, solo puede traducirse en perjuicios para la economía estadounidense y para la calidad de vida de su población, en un contexto donde se aceleran los incendios forestales, inundaciones, megatormentas y sequías.
Impacto económico, social y geopolítico
Para el responsable de la CMNUCC, el retiro de Estados Unidos tendrá efectos concretos en el costo de vida y en la competitividad de sus empresas. En su análisis, la transición energética global ya está en marcha y las energías renovables se vuelven cada vez más baratas frente a los combustibles fósiles. En ese escenario, abandonar los marcos de cooperación internacional equivale a perder terreno en inversiones, innovación y generación de empleo de calidad.
- Mayor vulnerabilidad de hogares y empresas ante subas en energía, alimentos, transporte y seguros.
- Daños crecientes sobre cultivos, infraestructura y cadenas productivas por fenómenos climáticos extremos.
- Riesgo de más conflictos y tensiones regionales asociados a la volatilidad del petróleo, el carbón y el gas.
El clima de negocios también podría resentirse. De acuerdo con Stiell, mientras otras grandes economías incrementan sus apuestas por la energía limpia para fortalecer el crecimiento y la seguridad energética, la salida de Washington de la Convención climática puede traducirse en “menos empleos en la industria manufacturera estadounidense” y en una pérdida de liderazgo tecnológico.
“Este último retroceso en el liderazgo global, la cooperación climática y la ciencia solo puede perjudicar la economía, el empleo y el nivel de vida de Estados Unidos. Es un autogol colosal que dejará al país menos seguro y menos próspero”, enfatizó Simon Stiell.
En la última Conferencia de las Partes sobre cambio climático (COP30), realizada en Brasil, 194 países reafirmaron de manera unánime que la transición global hacia energías limpias es irreversible y que el Acuerdo de París “está funcionando”. En ese marco, el secretario ejecutivo de la CMNUCC sostuvo que la ONU seguirá trabajando para que todas las naciones compartan los beneficios de la cooperación climática. Al mismo tiempo, dejó abierta la puerta a un eventual retorno de Estados Unidos al sistema multilateral, tal como ocurrió en el pasado con su reincorporación al Acuerdo de París.

