La firma en Asunción cierra 26 años de negociaciones

NewsITe
La Unión Europea y el Mercosur se preparan para firmar el 17 de enero, en Asunción (Paraguay), el histórico acuerdo de libre comercio y asociación política que ambas partes negociaron durante más de un cuarto de siglo. La ceremonia, que tendrá lugar en la capital paraguaya, marcará un punto de inflexión en el vínculo entre Europa y América del Sur, tanto en materia económica como estratégica.
El entendimiento fue posible luego de que Italia modificara su postura y diera luz verde al texto definitivo, tras haber compartido meses atrás las reservas de Francia y otros países europeos. Según fuentes comunitarias, el giro del gobierno de Giorgia Meloni se produjo luego de que Bruselas ofreciera garantías adicionales para el sector agrícola europeo, uno de los puntos más sensibles del tratado.
La aprobación formal del acuerdo se alcanzó en una reunión de embajadores en Bruselas, donde 17 Estados miembros —que representan más del 65% de la población de la Unión— votaron a favor. Francia, Irlanda, Hungría, Polonia y Austria mantuvieron su rechazo, mientras que Bélgica optó por la abstención. Aun así, la mayoría cualificada requerida por el Consejo Europeo quedó asegurada.
Un pacto presentado como «histórico» para ambos bloques
Entre los firmantes se esperan figuras de alto nivel de la UE, como la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente del Consejo Europeo, António Costa. De acuerdo con los mensajes difundidos por las instituciones europeas, el acuerdo es presentado como el inicio de una nueva etapa de cooperación entre la Unión Europea y América Latina, con foco en la integración económica, la estabilidad política y la autonomía estratégica del bloque europeo.
Desde Argentina, el ministro de Relaciones Exteriores, Pablo Quirno, destacó en sus canales oficiales el carácter «histórico» del tratado y lo definió como un hito en la relación birregional. El canciller subrayó el impacto potencial en las exportaciones del Mercosur, la atracción de inversiones y la generación de nuevas oportunidades para las economías sudamericanas.
Claves del acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur
- Eliminación progresiva de aranceles para una amplia gama de bienes industriales y agrícolas.
- Mejores condiciones de acceso a mercados para los sectores de servicios y la industria.
- Capítulos específicos sobre desarrollo sostenible, medio ambiente y derechos laborales.
- Mecanismos de salvaguarda para proteger a sectores sensibles, en especial el agro europeo.
- Fortalecimiento de la cooperación política y el diálogo en temas de derechos humanos.
El proceso negociador, concluido técnicamente en diciembre de 2024, se vio trabado durante más de un año por las objeciones de varios países europeos, que alertaban sobre el impacto del ingreso de productos sudamericanos en sus sistemas agroalimentarios. Organizaciones de productores rurales y dirigentes políticos de Francia, Irlanda e Italia, entre otros, encabezaron manifestaciones y presiones para endurecer las cláusulas vinculadas al campo y al medio ambiente.
Representantes europeos remarcan que el acuerdo pretende ser un modelo de comercio basado en reglas, con beneficios recíprocos y garantías reforzadas para consumidores, empresas y trabajadores.
Entre los críticos persisten dudas sobre el cumplimiento efectivo de los compromisos ambientales y la competencia que representará la producción sudamericana para los agricultores europeos. Sin embargo, en Bruselas señalan que el texto incluye referencias concretas al Acuerdo de París, a estándares laborales de la OIT y a mecanismos de seguimiento que permitirán monitorear su aplicación.
Una vez rubricado en Asunción, el pacto deberá atravesar los procesos internos de ratificación en la Unión Europea y en los países del Mercosur. Aunque el calendario político puede introducir nuevos condicionamientos, en las capitales de la región se destaca que la firma abre un nuevo escenario para el intercambio comercial, la cooperación en materia de transición energética y la defensa de estándares comunes en derechos humanos y protección ambiental.

