Luces amarillas en la economía de cara a las presidenciales de 2027

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El exministro de Economía Hernán Lacunza advirtió por la aparición de “luces amarillas” en la actividad y el empleo, así como por la fragilidad de las reservas internacionales, al analizar el rumbo económico del Gobierno nacional y los riesgos que se abren de cara a las elecciones presidenciales de 2027.
En una entrevista con Radio Rivadavia, el economista valoró que la actual gestión haya logrado un programa con “un norte claro”, asentado en el equilibrio fiscal, la eliminación de la emisión monetaria para financiar al Tesoro y una mayor apertura al comercio y al financiamiento externo. Remarcó, en ese sentido, la baja de la inflación anual desde niveles cercanos al 200% hasta el orden del 30%, la estabilidad cambiaria y la reducción del riesgo país de 2.500 a unos 600 puntos básicos.
Según Lacunza, estos avances contribuyeron a acotar la incertidumbre a la hora de invertir, consumir o ahorrar. Sin embargo, marcó que en los últimos meses empezaron a aparecer señales de alerta por el lado de la economía real. Mencionó que sectores como la construcción, el textil y buena parte de la industria se encuentran estancados y sin señales claras de recuperación, mientras que el empleo privado comenzó a mostrar una leve caída.
Actividad desigual y preocupaciones por el mercado laboral
El exfuncionario señaló que la dinámica actual muestra un mapa productivo con polos de fuerte impulso en el agro, la energía y la minería, muy localizados geográficamente, frente a otras ramas que siguen rezagadas. Advirtió que el mercado de trabajo no logra reacomodarse con la velocidad necesaria: “el que es costurero no puede ir a trabajar al petróleo”, graficó, al remarcar las dificultades para que el empleo se traslade de sectores en retroceso a otros en expansión.
Para Lacunza, la estabilidad macroeconómica es una condición necesaria pero no suficiente: “La macro no es solamente la estabilidad, sino también la capacidad de crecer y generar empleo”, señaló, al reclamar políticas que apunten a que las actuales señales de enfriamiento no se transformen en una “luz roja” en los próximos meses.
Reservas, tipo de cambio y riesgo electoral
Al evaluar la situación del Banco Central, el economista destacó que, pese a que el Gobierno compró más de US$ 7.000 millones en lo que va del año, solo logró acumular menos de US$ 2.000 millones en reservas netas. Consideró que este ritmo es insuficiente para encarar con solidez el año electoral de 2027 y advirtió que llegar con un nivel bajo de divisas y un tipo de cambio atrasado implica “jugar al fleje”.
En ese contexto, alertó sobre el riesgo de que la aparición de una alternativa opositora competitiva genere un proceso de dolarización de carteras similar al que se observó en 2019 o en 2023, con impacto directo en la estabilidad financiera. También llamó a no confiarse en los apoyos externos, al recordar los gestos favorables de funcionarios como el secretario del Tesoro de Estados Unidos: “No te pueden estar siempre sacando los guardavidas, hay que construir los salvavidas propios”, afirmó.
Debate por el cepo y el régimen cambiario
Lacunza se sumó además a las voces que reclaman una revisión del actual esquema cambiario. Consideró que la persistencia de restricciones para las empresas, en especial las dificultades para acceder al mercado oficial de divisas, se convirtió en un freno para nuevas inversiones. Si bien reconoció que el Gobierno prioriza la baja de la inflación como su principal capital político, sostuvo que la inacción también tiene costos, que se traducen en menor actividad y menos generación de puestos de trabajo.
“Entrar a un año electoral con reservas escuálidas y un tipo de cambio demasiado bajo es riesgoso; es jugar al fleje”, advirtió Hernán Lacunza al analizar el escenario rumbo a 2027.
Con un horizonte marcado por la necesidad de consolidar la estabilidad lograda y, al mismo tiempo, encender los motores del crecimiento, el exministro insistió en que los próximos 18 meses serán clave para fortalecer reservas, revisar el régimen cambiario y encarar reformas que permitan mejorar la creación de empleo antes de que las luces amarillas de la economía se conviertan en señales críticas.

