En las elecciones del 7 de septiembre, San Nicolás y otros catorce distritos del norte provincial designarán un total de 11 diputados y diputadas en representación de la Segunda Sección Electoral. De las bancas que se ponen en juego, 4 corresponden actualmente a Unión por la Patria; 4 a distintos sectores del radicalismo; y las tres restantes, al PRO. Están incluidas las de los nicoleños Naldo Brunelli y Julio Pasqualin.

De la redacción de EL NORTE
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A partir del próximo 10 de diciembre, la Segunda Sección Electoral que San Nicolás integra junto con otros catorce distritos del norte bonaerense renueva sus once representaciones en la Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires. Entre las bancas que se ponen en juego aparecen las que hoy ocupan los nicoleños Naldo Brunelli y Julio Pasqualin. De los once asientos, cuatro corresponden actualmente al peronismo, cuatro al radicalismo y tres al PRO.
Por el lado del peronismo, que competirá en las elecciones del 7 de septiembre próximo con el sello del frente «Fuerza Patria», las bancas que se ponen en juego son las que hoy ocupan el metalúrgico Brunelli y sus compañeros y compañeras de bloque en Unión por la Patria: Fernanda Díaz, Lucía Klug y Carlos Puglelli.
El caso de las bancas que actualmente están a cargo de dirigentes radicales es particular. Todos habían sido electos en 2021 por Juntos por el Cambio. Tras la desaparición de esa alianza, quedaron constituidos dos bloques distintos con representantes del centenario partido. El nicoleño Pasqualin integra el espacio de Acuerdo Cívico – UCR + GEN, lo mismo que su par Viviana Dirolli. En cambio, los también radicales Claudio Rossi y María Belén Malaisi pertenecen al bloque UCR + Cambio Federal.

Aunque el radicalismo encara esta venidera elección provincial con la alianza de centro «Somos Buenos Aires» tras un acuerdo con el GEN, la Coalición Cívica y componentes del peronismo no kirchnerista, podrían darse movimientos en otro sentido. Sobre todo en la Segunda Sección Electoral, donde una porción del radicalismo evalúa la alternativa de poner a sus candidatos bajo el paraguas de «Hechos», el sello lanzado por el passaglismo nicoleño para competir en el extremo norte bonaerense.
El PRO
Luego de la implosión y la disolución del ahora obsoleto Juntos por el Cambio, que en 2021 ganó la elección en la Segunda Sección Electoral e incorporó a la Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires un total de siete representantes, su componente amarillo, el PRO, llega a la elección del 7 de septiembre con sólo tres bancas en ese recinto legislativo correspondientes a esta porción territorial. Y pone las tres en juego, ahora en alianza con los libertarios en el denominado «Frente La Libertad Avanza».
Habrá que ver qué lugares consiguen en las listas en esta oportunidad frente a sus socios mileístas envalentonados tras el triunfo libertario en CABA, pese a no tener intendencias a su cargo. Dato no menor.
Pero además los amarillos también tendrán que competir con sectores que antes eran socios: los radicales y, en el caso de San Nicolás, el passaglismo. Tanto unos como otros optaron por no prestarse al “rejunte” de la alianza libertario-amarilla y ahora serán rivales. Y aquí sí hay intendentes, jefes territoriales. Incluso algunos del PRO que no quedaron del todo satisfechos con el sometimiento al libertarismo evalúan alternativas para salirse de ese esquema.
Las bancas del PRO corresponden a Fernanda Antonijevic, María Paula Bustos y Matías Ranzini.
En el otro lado de la oferta electoral estará el peronismo, trabajosamente unido en la alianza «Fuerza Patria»: un sector que en las últimas legislativas seccionales fue el más votado en la Segunda Sección que San Nicolás integra junto con otros catorce distritos del norte provincial.

