Fabián Gigli, vocero de la UOM, confirmó que ya se concretaron unos 15 acuerdos para retiros voluntarios y que la planta trabajará durante el mes de mayo con un grupo reducido de trabajadores. La continuidad depende de nuevas licitaciones, pero todo apunta al cierre definitivo.

La empresa metalúrgica Leval atraviesa un proceso de retiros voluntarios en medio de una caída sostenida de la actividad, y desde la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) advirtieron que podría avanzar hacia un cierre definitivo si no se revierte el escenario en las próximas semanas. La situación marca una profundización del conflicto que semanas atrás había quedado en pausa tras el pago de salarios adeudados.
Según indicó en diálogo con EL NORTE Fabián Gigli, vocero de la UOM, ya se concretaron alrededor de quince acuerdos de retiros voluntarios luego de una audiencia mantenida con la empresa. “en estos momentos estamos en un proceso de retiros voluntarios. Tuvimos una audiencia con la empresa la semana pasada, donde se nos informó la posibilidad de instrumentar estos retiros voluntarios y, hasta la fecha, se concretaron alrededor de quince acuerdos de retiros”, explicó.
Un escenario que se agrava por la falta de actividad
La continuidad de la planta aparece condicionada por la escasez de trabajo. De acuerdo a lo planteado por el dirigente gremial, durante mayo se mantendría en funciones un grupo reducido de trabajadores, aunque el futuro inmediato es incierto. “La realidad hoy es que hay muy poco trabajo, se estima que durante mayo seguirá trabajando un grupo de trabajadores, pero en la situación de hoy la realidad es que si no ingresa mucho trabajo, para fin de mayo sería el cierre definitivo”, advirtió.
El conflicto se da en una empresa que ya venía atravesando dificultades, con antecedentes recientes de atrasos salariales y medidas de fuerza por parte del personal. En ese contexto, el pago de la quincena adeudada en marzo había permitido desactivar momentáneamente la tensión, aunque sin resolver los problemas estructurales.
Un deterioro que arrastra varios años
Desde el gremio señalaron que la situación no responde a un hecho aislado, sino a un proceso prolongado de deterioro productivo. “esto no es una situación meramente actual, lleva años de arrastre, de suspensiones, período de adelantamiento o fraccionamiento de vacaciones.. y en cuanto esta última etapa, ya veníamos desde octubre de 2025 de implementar esto que te mencionaba: suspensiones, retiros voluntarios. Esto para evitar despidos o ajuste. Pero no se pudo resolver por la falta de trabajo”, sostuvo Gigli.
El dirigente también vinculó la crisis de la empresa con la retracción de la actividad en el sector metalúrgico y la caída de oportunidades laborales provenientes de sus principales clientes. “los clientes principales que son SIDERAR, Acindar o SIDERCA, hoy tienen muy pocas licitaciones. Además, la pérdida de la licitación donde Leval participó (por la obra de Sidersa) complicó más la situación”, explicó.
Licitaciones clave y riesgo de cierre
En ese marco, la posibilidad de sostener la actividad productiva aparece atada a la obtención de nuevos contratos. Según indicaron desde la UOM, la empresa dependía en gran medida de adjudicaciones que no se concretaron. “Si hubiera ganado alguna de esas licitaciones la situación se podría haber atenuado, pero lamentablemente la realidad es otra”, afirmó el vocero gremial.
Con este escenario, la continuidad de Leval queda supeditada a una eventual reactivación de la demanda en el corto plazo. Mientras tanto, el proceso de retiros voluntarios avanza y la incertidumbre crece entre los trabajadores que aún permanecen en la planta.

