Remontada agónica en Valencia para sostener la ilusión de permanencia

NewsITe
En una noche llena de dramatismo en el estadio Ciudad de Valencia, el Levante consiguió una remontada clave al derrotar 3-2 a Osasuna y mantiene viva su pelea por la permanencia en LaLiga española. El equipo “granota” pasó de un 0-2 en apenas diez minutos a un triunfo agónico sobre la hora, que lo acerca a la salvación.
El conjunto visitante pegó de entrada y silenció al público local. A los 2 minutos, una buena jugada por derecha de Jon Moncayola terminó en un centro atrás que el defensor Jeremy Toljan, en su intento de despeje, empujó contra su propio arco. El golpe anímico fue inmediato: a los 10, un desborde de Abel Bretones por izquierda derivó en un pase rasante que cruzó toda el área y encontró al croata Ante Budimir, quien definió cruzado, la pelota dio en el palo y se convirtió en el 2-0 para Osasuna.
Lejos de rendirse, el Levante reaccionó impulsado por su gente. A los 34 minutos, un córner pasado desde la izquierda encontró solo por el segundo palo a Víctor García, que empujó la pelota casi sobre la línea ante una floja respuesta del arquero Sergio Herrera. Apenas dos minutos más tarde, el propio García volvió a ser protagonista: tomó el balón sobre el costado izquierdo, lanzó un centro con mucho efecto y el envío se cerró hasta meterse en el ángulo del segundo palo, firmando el 2-2 y desatando la euforia local.
La situación se complicó aún más para Osasuna poco antes del descanso. A los 44 minutos del primer tiempo, el arquero Sergio Herrera salió apresurado fuera del área y cortó con la mano una acción que podía terminar en gol. El árbitro no dudó y le mostró la tarjeta roja directa, obligando al conjunto navarro a jugar todo el complemento con un hombre menos.
Gol agónico y tabla al rojo vivo
En el segundo tiempo, con un jugador de más y el envión anímico de la remontada, el Levante fue a buscar el triunfo. Sin embargo, Osasuna se replegó con orden e intentó sostener el empate, que le permitía seguir prendido en la pelea por ingresar a los puestos de clasificación a la UEFA Conference League.
Cuando parecía que el 2-2 sería definitivo, llegó la jugada que cambió la historia. A los 44 minutos de la segunda parte, un centro al área encontró el cabezazo del lateral uruguayo Alan Matturro, que bajó la pelota al corazón del área chica. Allí apareció Karl Etta Eyong, lanzándose de “palomita” para conectar de frente al arco y establecer el 3-2 definitivo ante la estirada inútil del arquero suplente de Osasuna.
- Con este resultado, el Levante llegó a 36 puntos y se ubica 18° en la tabla, aún en zona de descenso pero a solo una unidad del Sevilla, que por ahora marca el límite de la permanencia.
- Osasuna, por su parte, quedó 10° con 42 puntos y desperdició la chance de meterse en zona de clasificación a la Conference League.
El Levante pasó del desconcierto total al inicio del partido a una reacción contundente, sostenida por la figura de Víctor García y un gol agónico que mantiene con vida el sueño de seguir en la máxima categoría.
De cara a las últimas tres fechas del campeonato, el triunfo representa mucho más que tres puntos para el conjunto valenciano: devuelve confianza, refuerza el vínculo con su gente y lo deja con margen para seguir luchando por un objetivo que, por momentos, pareció alejarse definitivamente. La definición por la permanencia en LaLiga promete ser tan emocionante como la noche vivida en el Ciudad de Valencia.

