La caída de Nicolás Maduro impactó de lleno en los bonos en default. Los títulos cerraron a u$s 42,62 y treparon más de 25% en Caracas. Analistas advierten fuerte incertidumbre sobre la capacidad de pago y el futuro de los litigios.

Los bonos venezolanos experimentaron un fuerte salto tras la intervención ejecutada por Estados Unidos. Este lunes, los títulos de Venezuela cerraron a u$s 42,62 y las acciones avanzaron más de 25% respecto del valor del viernes previo a las operaciones en Caracas, con una suba diaria de 5,25%.
Después de años de crisis económica y sanciones que aislaron al país de los mercados internacionales, Venezuela cayó en cesación de pagos a fines de 2017 al dejar impagos bonos emitidos por el Gobierno y por la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA). Desde entonces, los intereses acumulados y los reclamos por expropiaciones ampliaron la deuda total por encima del valor nominal original.
Según UBS, “existe una elevada incertidumbre respecto del verdadero estado de su economía y de su capacidad de repago de largo plazo, dado el fuerte deterioro en la calidad de las estadísticas económicas oficiales en los últimos años. Los factores geopolíticos, incluidos los roles de China y Rusia como acreedores relevantes, agregan una capa adicional de complejidad”. En ese marco, la entidad advirtió a los inversores “extremar la cautela”.
Una deuda elevada y presionada por litigios
Venezuela tiene alrededor de u$s 60.000 millones sólo en bonos en mora. La deuda externa total —incluyendo PDVSA, préstamos bilaterales y laudos arbitrales— se ubica entre u$s 150.000 y u$s 170.000 millones, según estimaciones privadas. El FMI proyecta un PIB nominal cercano a u$s 82.800 millones para 2025, lo que implica una relación deuda/PBI de entre 180% y 200%.
Un bono de PDVSA con vencimiento en 2020 está garantizado con una participación mayoritaria en Citgo, refinadora estadounidense que quedó en el centro de los reclamos de acreedores supervisados por tribunales. En Delaware, los reclamos por la subasta de PDV Holding —empresa matriz de Citgo— suman unos u$s 19.000 millones y superan el valor estimado de sus activos.
Además, tribunales estadounidenses confirmaron laudos multimillonarios a favor de ConocoPhillips y Crystallex, habilitando a los acreedores a reclamar activos venezolanos. A esto se suman deudas bilaterales con China y Rusia, difíciles de verificar por la falta de información oficial.
Reestructuración compleja y condicionada por sanciones
Por la magnitud de los reclamos y la volatilidad política, se espera que una reestructuración formal sea extensa y compleja. Un eventual programa del FMI podría servir como ancla, aunque Venezuela no mantiene consultas regulares y sigue excluida del financiamiento del organismo.
Las sanciones estadounidenses limitan desde 2017 la capacidad del país para emitir o reestructurar deuda sin licencias del Departamento del Tesoro. Pese al repunte reciente, muchos bonos cotizan entre 27 y 32 centavos por dólar.
Citigroup calculó que sería necesario un recorte de capital de al menos 50% para restablecer la sostenibilidad. El banco proyectó un bono a 20 años con cupón de 4,4% y una nota cupón cero a 10 años para cubrir intereses atrasados, con un valor presente neto cercano a 45 centavos por dólar, que podría mejorar con instrumentos contingentes ligados al petróleo.
En paralelo, Aberdeen Investments había estimado recuperaciones iniciales de 25 centavos por dólar, con margen para subir a entre 30 y 35 centavos si mejoran el escenario político, las sanciones y se incorporan herramientas vinculadas al petróleo o al PBI.

