Los precios de la ropa de otoño registran subas mínimas en busca de reactivar un sector en caída

NUEVA TEMPORADA EN INDUMENTARIA

Las vidrieras de la ciudad ya presentan propuestas de media estación, aunque en el interior de los locales hay poco movimiento. En relación con marzo del año pasado, los comerciantes coinciden en que los incrementos de precios para esta época apenas rondan el 10 o 20%. “Los proveedores están bajando para vender. No se trata de un rubro de primera necesidad, y las temperaturas –el clima– y los sueldos casi estancados no ayudan”, sostienen.

Ilustración

De la Redacción de EL NORTE
[email protected]

Las prendas de otoño que ya pueden verse en las vidrieras de San Nicolás registran aumentos interanuales de apenas 10 o 20 por ciento en relación con marzo del año pasado; el propósito es reactivar las ventas en un sector que presenta una caída sostenida del consumo.

“La calle está ‘seca’. Los proveedores están bajando para vender; los mayoristas tienen los depósitos llenos. El minorista compra poco. El cambio de clima –que aún no se siente– y la falta de plata juegan en contra. Los impuestos están altos. Mantenemos los precios para sobrevivir y seguir trabajando”, analizaron desde un comercio en diálogo con EL NORTE.

Algunos artículos, por ejemplo, reflejan los mínimos incrementos generalizados. “Una remera que el año pasado estaba $12.000, ahora está a $15.000; un jean pasó de $41.000 a $48.000”, precisaron. En otro comercio, detallaron que un suéter que en 2025 costaba $65.000, este año está a $69.000.

“Lo de media estación aumentó muy poco. Tal vez haya más incremento cuando recibamos los abrigos que requieren más tela y confección. Hay muy poco movimiento. Los negocios de este tipo se mueven algo con los clientes fijos, las promociones bancarias y los descuentos en efectivo”, indicaron.

En otro comercio analizaron al mismo tiempo: “El poder de compra es menor, hay una planicie en los sueldos y este no se trata de un sector de primera necesidad como los alimentos”.

Informe de CAME

En la estadística, las ventas minoristas del sector pyme comercial registraron una caída del 5,6% en febrero en comparación con el mismo mes del año pasado. Los números constan en el último informe difundido por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME). El relevamiento también señaló que las ventas subieron un 2,6% frente a enero, aunque ese repunte no logró revertir la caída acumulada en lo que va del año. 

El análisis por sectores mostró que seis de los siete rubros monitoreados registraron resultados interanuales negativos. Las principales caídas se observaron en Bazar, decoración, textiles de hogar y muebles, con una baja del 14,4%, y en Perfumería, que retrocedió un 10,7%. También registraron descensos Alimentos y bebidas, con una caída del 8,7%, y Textiles e indumentaria, que bajó un 7,4%.

El único rubro que mostró un resultado positivo fue Farmacia, con un incremento interanual del 0,3%. En la comparación mensual, solo dos sectores mostraron mejoras frente a enero: Alimentos y bebidas, con un aumento del 1,4%, y Calzado y marroquinería, con un crecimiento del 8,8%.

El informe señaló que la mejora mensual del 2,6% se vinculó principalmente con el inicio del ciclo lectivo. En ese contexto, los hogares concentraron el gasto en bienes de subsistencia y artículos escolares. La demanda se mantuvo selectiva y priorizó promociones y financiamiento para sostener las compras. “Al mismo tiempo, los costos operativos y la presión tributaria continuaron condicionando la rentabilidad de los comercios”, notaron desde la Confederación.

– Publicidad –

Por debajo de la inflación

Desde la Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria (CIAI) destacaron que en febrero pasado, por tercer año consecutivo, las prendas aumentaron muy por debajo de la inflación general. Con base en datos del Indec, detallan que durante 2025 los precios de indumentaria y calzado acumularon una suba de 15,3%, frente a una inflación promedio de 31,5%, lo que ubicó al rubro como el de menor incremento del año.

Desde la CIAI explican que esta tendencia se sostuvo desde fines de 2022. Entre diciembre de ese año y diciembre de 2025, la inflación general acumuló 792,1%, mientras que la ropa registró un alza de 473,3%. Según el sector, esa diferencia implicó un abaratamiento relativo del 40,2% en 36 meses. Remarcan que las prendas no bajaron en términos nominales, sino que avanzaron a un ritmo mucho menor que el promedio de la economía.

- Publicidad -
- Publicidad -
- Publicidad -