Louzán respalda el modelo internacional de la Supercopa de España
NewsITe
El presidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), Rafael Louzán, ratificó en Yeda la apuesta del organismo por mantener el modelo internacional de la Supercopa de España, actualmente con sede en Arabia Saudí, y se mostró comprensivo pero firme ante el reclamo de parte de la afición para que el torneo regrese al país.
Desde 2020, la Supercopa se disputa en territorio saudí, con la única excepción de 2021 por la pandemia de coronavirus. Frente a la crítica de quienes reclaman que el título vuelva a jugarse en estadios españoles, Louzán consideró que el calendario local ya ofrece suficientes competiciones para los hinchas, y remarcó que el acuerdo con Arabia Saudí aporta una “proyección mundial necesaria” para la marca del fútbol español.
En un acto celebrado en la ‘Fan Zone’ de la Supercopa en Yeda, el dirigente subrayó que el torneo forma parte de una estrategia de internacionalización que, según explicó, beneficia especialmente al fútbol de base y a los clubes modestos. De acuerdo con sus palabras, más de 600 entidades españolas reciben parte de los recursos generados por la celebración del evento en suelo saudí.
Contrato hasta 2029 y cambios obligados de sede
La Supercopa de España mantiene un contrato vigente con Arabia Saudí hasta 2029. Sin embargo, Louzán adelantó que la próxima edición no podrá disputarse ni en Yeda ni en Riad debido a que el país será anfitrión de la Copa Asia, lo que obliga a buscar sedes alternativas para ese año.
En ese contexto, la RFEF ya explora nuevas opciones para 2027, y una de las candidatas es Catar. Allí, recordó Louzán, España enfrentará a la Selección Argentina el 27 de marzo en la denominada ‘Finalissima’, otro evento con proyección internacional que se inscribe en la política de expansión del fútbol español.
El dirigente valoró positivamente el espectáculo ofrecido durante las semifinales de la actual edición, con estadios llenos y un alto nivel de entusiasmo por parte del público local, y sostuvo que Arabia Saudí “ama y gusta del fútbol español”, algo que, a su juicio, debe ser aprovechado por la RFEF.
Debate por el reparto económico y derechos de TV
Otro de los puntos abordados por Louzán fue el reparto de ingresos entre los cuatro clubes participantes de la Supercopa: Real Madrid, Barcelona, Atlético de Madrid y Athletic Club. En los últimos tiempos, el presidente del Athletic reclamó una distribución más equitativa, ya que los dos gigantes del fútbol español concentran la mayor parte de los recursos.
Sobre ese reclamo, Louzán recordó que existe un contrato con una base económica que no puede modificarse de manera unilateral, aunque aclaró que la RFEF sí tiene margen para mejorar las condiciones de aquellos clubes ubicados en una posición económica menos favorable. En ese marco, señaló que ya se incrementaron los ingresos del Athletic Club de Bilbao y del Atlético de Madrid, al considerar que era “una cuestión de justicia” y no descartó nuevas revisiones en el futuro.
El presidente federativo destacó además que, solo en derechos de televisión, se ha duplicado lo que se percibe por la retransmisión del torneo en España, un dato que utiliza como argumento central para defender la permanencia de la Supercopa en escenarios internacionales.
Relación con los clubes y planificación futura
Louzán también puso el foco en la relación institucional entre la RFEF y los clubes involucrados. Contó que, a diferencia del año pasado, en esta edición tuvo tiempo suficiente para reunirse con las delegaciones de Barcelona, Real Madrid, Atlético de Madrid y Athletic Club, de cara a la Supercopa de 2026.
Según el dirigente, los encuentros se desarrollaron en un clima “muy cordial”, en el que se abordaron cuestiones clave como la fecha del torneo, el impacto del calendario y el reparto económico. “A mí me gusta mucho escuchar”, afirmó, aludiendo a su voluntad de mantener el diálogo abierto con las instituciones más relevantes del fútbol español.
Con un contrato a largo plazo en Arabia Saudí, la posibilidad de futuras sedes en Catar y un modelo de negocio que multiplica ingresos por televisión y proyecta la marca España a nivel global, la RFEF parece decidida a sostener la internacionalización de la Supercopa, aun frente a las voces que piden su regreso a los estadios del país.

