El presidente francés pidió abrir un canal de diálogo directo entre Israel y el Líbano para frenar la escalada del conflicto. Además, ofreció a París como sede de eventuales negociaciones para alcanzar un alto el fuego.

El presidente de Francia, Emmanuel Macron, pidió que Israel abra conversaciones directas con el Líbano para avanzar hacia un alto el fuego y evitar una escalada mayor del conflicto en Medio Oriente. El mandatario francés también ofreció a París como sede para eventuales negociaciones entre las partes.
Según informó la BBC, Macron publicó un mensaje en la red social X en el que aseguró haber conversado con las principales autoridades del gobierno libanés para abordar la situación en la región. En ese marco, afirmó que dialogó con el presidente del Líbano, Joseph Aoun; el primer ministro Nawaf Salam; y el presidente del Parlamento, Nabih Berri.
Durante esos contactos, el jefe de Estado francés sostuvo que la prioridad internacional debe ser impedir un agravamiento del conflicto. “Hay que hacer todo lo posible para evitar que el Líbano caiga en el caos”, escribió.
La BBC señaló que Macron también pidió al grupo militante Hezbolá, respaldado por Irán, que evite profundizar la confrontación en la frontera con Israel. Al mismo tiempo, solicitó al gobierno israelí que se abstenga de continuar con su “intensiva campaña de bombardeos” y con una “ofensiva a gran escala”.
De acuerdo con el medio británico, estos ataques han provocado que cientos de miles de personas abandonen sus hogares para huir de los bombardeos en territorio libanés.
En su mensaje, Macron aseguró que las autoridades del Líbano manifestaron disposición para abrir una instancia de diálogo directo con Israel. “El poder ejecutivo libanés ha expresado su disposición a entablar conversaciones directas con Israel”, afirmó.
Frente a este escenario, el presidente francés reiteró que Israel debería buscar un acuerdo de alto el fuego y confirmó que Francia está dispuesta a facilitar el proceso diplomático.
Según consignó la BBC, Macron sostuvo que París podría convertirse en sede de las conversaciones si ambas partes aceptan iniciar negociaciones formales.

