Dos hechos claves en la conformación de la simbología nacional, que tienen a Manuel Belgrano como protagonista, se conmemoran el día de hoy

El 27 de febrero es una fecha clave en la historia argentina, marcada por dos hitos patrióticos que fortalecieron la identidad nacional: el primer izamiento de la Bandera Argentina en 1812 y la aprobación oficial de la escarapela en 1813. Ambos sucesos, impulsados por Manuel Belgrano, consolidaron símbolos que hoy representan al país.
1812: Belgrano iza la Bandera por primera vez
El 27 de febrero de 1812, a orillas del río Paraná, Manuel Belgrano enarboló por primera vez la Bandera Argentina en las barrancas de Rosario. Este acto simbólico ocurrió en el baluarte de la actual Bajada España, en el marco de la defensa del territorio durante la Guerra de Independencia.
El general había solicitado un distintivo que identificara a las tropas patriotas frente a las realistas, por lo que creó una bandera con los colores celeste y blanco, inspirada en la escarapela ya utilizada por los revolucionarios. Con emoción, Belgrano expresó:
“Juremos vencer a nuestros enemigos, interiores y exteriores, y que la América del Sur será el templo de la independencia y de la libertad”.
Sin embargo, el Primer Triunvirato ordenó retirar la bandera, ya que consideraba prematuro el uso de un emblema propio. Pese a ello, su creación marcó un punto de inflexión en la construcción de la identidad nacional.
1813: La Asamblea del Año XIII oficializa la Escarapela

Un año después, el 27 de febrero de 1813, la Asamblea del Año XIII aprobó la Escarapela Nacional, confirmando los colores celeste y blanco como símbolo distintivo del ejército patriota.
Este reconocimiento fue clave, ya que hasta entonces se utilizaban distintivos de diversos colores. Belgrano la había elaborado en 1812 y solicitado su oficialización, argumentando la necesidad de un emblema unificado para evitar confusión entre las tropas .
Un legado que sigue vigente
Los acontecimientos del 27 de febrero reflejan la lucha y el compromiso de los patriotas por consolidar una identidad propia. Tanto la Bandera Argentina como la Escarapela Nacional siguen siendo símbolos de unidad, orgullo y soberanía, presentes en cada rincón del país.

