El 7 de noviembre de 1973 nació en La Plata Martín Palermo, uno de los delanteros más emblemáticos del fútbol argentino. Goleador histórico de Boca Juniors, ídolo en La Bombonera y referente de la Selección argentina, el “Titán” dejó una huella imborrable en el deporte nacional.

Su carrera profesional comenzó en Estudiantes de La Plata, donde debutó en 1992. Su potencia física, su juego aéreo y su instinto dentro del área llamaron rápidamente la atención. En 1997, Boca Juniors compró su pase y el vínculo entre Palermo y el club xeneize se transformó en leyenda.
Goleador histórico xeneize
En Boca marcó 236 goles en 404 partidos, cifra que lo convirtió en el máximo goleador de la historia del club. Fue protagonista de los años dorados bajo la conducción de Carlos Bianchi, ganando títulos locales e internacionales, entre ellos la Copa Intercontinental 2000 ante el Real Madrid y tres Copas Libertadores (2000, 2001 y 2007).
Su carisma y su capacidad de sobreponerse a las adversidades lo convirtieron en un símbolo del espíritu boquense. Uno de los momentos más recordados fue cuando regresó de una grave lesión de ligamentos cruzados y marcó un gol en la final de la Copa Libertadores 2000, apenas seis meses después de la operación.
Una historia de resiliencia y goles inolvidables
Más allá de sus títulos, Palermo fue sinónimo de esfuerzo y superación. En la Selección argentina tuvo actuaciones memorables, como su gol agónico frente a Perú en las Eliminatorias 2010. Bajo una intensa lluvia en La Bombonera, ese tanto -inmortalizado por el festejo de Diego Maradona, DT de entonces- mantuvo viva la esperanza de clasificación al Mundial de Sudáfrica.

Del ídolo al entrenador
Tras su retiro en 2011, Martín Palermo inició su carrera como director técnico, dirigiendo equipos como Godoy Cruz, Arsenal, Aldosivi y Platense. Actualmente continúa vinculado al fútbol desde el banco de suplentes, con el mismo espíritu competitivo que lo caracterizó como jugador.
Su figura sigue siendo objeto de admiración entre los hinchas de Boca y del fútbol argentino en general. Cada 7 de noviembre, los fanáticos recuerdan al “Titán” que nunca se rindió, al goleador que convirtió la pasión en historia.

