Un seguimiento a 147.000 mujeres descarta la asociación

NewsITe
Un amplio estudio internacional trajo alivio a muchas mujeres: la menopausia precoz —aquella que se presenta antes de los 45 años— no se asocia a un mayor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2. La investigación, publicada en la revista científica Menopause, analizó datos de casi 147.000 mujeres y concluyó que la edad de inicio de la menopausia no modifica de forma significativa las probabilidades de aparición de la enfermedad.
Durante años se sospechó que quienes atraviesan la menopausia de manera temprana podían tener más riesgo de diabetes, debido a los cambios hormonales y metabólicos propios de esta etapa: aumento de la grasa corporal, mayor resistencia a la insulina y modificaciones en el metabolismo de los lípidos. Sin embargo, el trabajo liderado por el médico español José Antonio Quesada, de la Universidad Miguel Hernández de Elche, cuestiona esa hipótesis.
El estudio siguió a las participantes del Biobanco del Reino Unido, un gran proyecto de investigación sanitaria a largo plazo. Durante un promedio de más de 14 años de seguimiento, alrededor de 6.600 mujeres —menos del 5% de la muestra— fueron diagnosticadas con diabetes tipo 2. Cuando los científicos ajustaron los resultados por otros factores de salud y estilo de vida, la aparente diferencia entre mujeres con menopausia temprana y aquellas con menopausia en la mediana edad desapareció.
Los factores que sí aumentan el riesgo de diabetes
Lejos de la edad de la menopausia, el estudio identificó otros elementos con mucho mayor peso sobre el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2. Entre ellos se destacan hábitos y condiciones vinculadas al perfil cardiovascular y al estilo de vida, que sí pueden modificarse y tratarse.
- Fumar: se asoció con un incremento cercano al 8% en el riesgo de diabetes.
- Obesidad: representó un aumento aproximado del 11% en la probabilidad de enfermar.
- Bajo consumo de verduras: implicó un 7% más de riesgo.
- Uso de medicación para el colesterol: se asoció con un 10% más de riesgo, reflejando la presencia de alteraciones lipídicas de base.
- Alta ingesta de sal: se relacionó con un incremento del 7% en el riesgo.
Para la doctora Stephanie Faubion, directora médica de The Menopause Society, estos resultados son “algo tranquilizadores”. La especialista subrayó que los principales factores que elevan el riesgo de diabetes —como la hipertensión, la hiperlipidemia, el tabaquismo, la mala alimentación y el sedentarismo— pueden prevenirse o tratarse, mientras que la edad de la menopausia no es modificable.
“Las mujeres posmenopáusicas tienen un mayor riesgo de diabetes, pero no parece estar vinculado con la edad de inicio de la menopausia, sino con factores cardiovasculares y de estilo de vida”, enfatizó Faubion.
Los expertos recomiendan a las mujeres, tanto en edad fértil como en la transición menopáusica y la posmenopausia, fortalecer los controles médicos periódicos, mantener una dieta equilibrada rica en frutas y verduras, evitar el tabaco, moderar el consumo de sal y alcohol, y sumar actividad física regular. Estas medidas, más que la edad en que se presenta la menopausia, son las que marcan la diferencia a la hora de prevenir la diabetes tipo 2.

