Merz respalda un enfoque aliado para la seguridad en el Ártico

NewsITe
El canciller alemán Friedrich Merz aseguró que Alemania comparte la preocupación de Estados Unidos sobre la seguridad de Groenlandia y adelantó que Berlín ve con buenos ojos un refuerzo de la presencia de la OTAN en la isla. El territorio, que es parte del Reino de Dinamarca pero cuenta con un amplio nivel de autonomía, se volvió nuevamente foco de tensión luego de que el presidente estadounidense Donald Trump sugiriera la posibilidad de que Washington tome el control de la región.
Desde Ahmedabad, en el marco de una visita oficial, Merz afirmó que la solución a los desafíos de seguridad en el Ártico debe surgir de un consenso dentro de la Alianza Atlántica. Según consignó la agencia alemana DPA, se debate la creación de una misión de vigilancia denominada “Centinela del Ártico” (“Arctic Sentry”), pensada para monitorear la actividad militar en la zona y dar una respuesta coordinada frente al creciente interés de potencias como Rusia y China.
Las recientes declaraciones de Trump desde el Air Force One reavivaron las tensiones. El mandatario advirtió que, si Estados Unidos no asegura Groenlandia, otras potencias podrían hacerlo, mencionando explícitamente a Rusia y China. El presidente también habló abiertamente de “adquirir” la isla, descartando opciones temporales como un arriendo, y describió de forma despectiva el actual dispositivo de defensa como “dos trineos tirados por perros”.
Reacciones europeas y debate sobre soberanía
Las palabras de Trump generaron una rápida respuesta en Europa. Dirigentes políticos de Dinamarca y de Groenlandia reiteraron su rechazo a cualquier iniciativa que implique un cambio unilateral en el estatus del territorio. Ambos gobiernos subrayaron que la soberanía danesa no está en discusión y recordaron que tanto Dinamarca como Groenlandia forman parte de la OTAN y de la Unión Europea, lo que condiciona cualquier movimiento estratégico en la zona.
En paralelo, otros aliados europeos se muestran más abiertos a una mayor presencia aliada en el Ártico. Reino Unido, por ejemplo, considera que el área es clave en el nuevo tablero de competencia geopolítica y respalda fortalecer el rol de la OTAN en la región, según consignó también la DPA. En este contexto, el ministro de Exteriores alemán, Johann Wadephul, se encuentra en Washington para mantener conversaciones bilaterales sobre la futura estrategia aliada en el norte.
Una misión para reforzar la seguridad sin alterar el mapa
La eventual misión “Centinela del Ártico” se plantea como una operación de vigilancia colectiva destinada a monitorear movimientos militares y garantizar la estabilidad en Groenlandia y sus alrededores, sin vulnerar la soberanía danesa ni los tratados internacionales vigentes. Fuentes diplomáticas citadas por medios alemanes sostienen que el objetivo es acordar un marco de cooperación que refuerce la seguridad, pero que al mismo tiempo mantenga bajo control la escalada de tensión entre potencias.
Merz insistió en que cualquier decisión deberá tomarse de manera coordinada con todos los miembros de la OTAN, poniendo el foco en una respuesta previsible y estable. En las próximas semanas, cancilleres y ministros de Exteriores de los países implicados continuarán las deliberaciones para definir el alcance de la participación estadounidense, las modalidades de despliegue y el eventual cronograma de la operación, en un contexto donde el Ártico se consolida como uno de los principales puntos calientes de la seguridad internacional.
“Berlín comparte la preocupación estadounidense de que esta parte de Dinamarca debe estar mejor protegida”, remarcó Merz, al abogar por una solución bajo el paraguas de la OTAN.
Mientras tanto, la discusión sobre Groenlandia se suma al amplio debate global sobre el control de recursos naturales, rutas marítimas estratégicas y proyección militar en el Ártico, una región que, lejos de ser periférica, gana centralidad en la política de defensa de las grandes potencias.

