El Gobierno destaca un pacto “histórico” con la Unión Europea
NewsITe
El Gobierno nacional salió a celebrar con fuerza el cierre del acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea, un entendimiento que se negoció durante más de tres décadas y que la administración de Javier Milei presenta como un punto de inflexión para la economía argentina y la región. En la Casa Rosada hablan de un “hecho histórico” que consolida la opción por el libre comercio como motor de crecimiento y de generación de empleo.
Fuentes con llegada directa al despacho presidencial sostienen que el nuevo marco de integración permitirá a los productores argentinos acceder en condiciones preferenciales a un mercado estimado en 450 millones de consumidores dentro de la UE, al que se suma el peso del bloque sudamericano. En conjunto, se configura un espacio económico integrado de más de 700 millones de personas, que concentraría cerca del 35% del comercio mundial y algo más del 30% del PBI global.
En el entorno de Milei remarcan que la reducción y posterior eliminación de una parte sustancial de los aranceles entre ambos bloques facilitará tanto el aumento de las exportaciones como el arribo de inversiones extranjeras. “Al bajar aranceles, nuestros productos compiten en igualdad de condiciones y eso amplía nuestras posibilidades de vender más. Es un mercado grande que se abre”, evaluó una fuente oficial, que proyecta un flujo adicional de divisas por ventas externas y por capitales orientados a sectores considerados estratégicos.
El canciller Pablo Quirno fue uno de los primeros en pronunciarse públicamente. A través de su cuenta en la red X adelantó que el acuerdo se firmará formalmente el 17 de enero en Asunción, Paraguay, y lo definió como “el más ambicioso entre ambos bloques”. Subrayó que el Mercosur accederá de manera preferencial a la Unión Europea, tercera economía del planeta, cuyo producto representa aproximadamente el 15% del PBI mundial. El presidente replicó el mensaje y acompañó con una frase sintética: “Siguen las buenas noticias”.
Impacto económico y posiciones políticas en torno al pacto
En términos concretos, el entendimiento contempla cuotas para exportaciones de carne, maíz y etanol desde el Mercosur hacia Europa, regula el acceso mutuo a los mercados de servicios y compras públicas, y fija un cronograma de desmantelamiento de barreras arancelarias. Para el oficialismo, ese esquema redundará en más oportunidades para las economías regionales y para sectores agroindustriales que ya son competitivos, al tiempo que obligará a mejorar la productividad de ramas industriales que deberán enfrentar mayor competencia.
Dentro del Gobierno se insiste en que el libre comercio no sólo impulsa el crecimiento sino que contribuye a reducir tensiones internacionales. Voceros cercanos al presidente sostienen que “el libre comercio detiene guerras” al profundizar la interdependencia económica entre países. En esa línea, interpretan el acuerdo Mercosur‑UE como una señal de alineamiento de la Argentina con las grandes corrientes del comercio global y un mensaje hacia potenciales inversores.
- Se abre un mercado de más de 700 millones de personas entre ambos bloques.
- Se prevé la eliminación gradual de buena parte de los aranceles actuales.
- Habrá cuotas específicas para carne, maíz y etanol argentinos hacia Europa.
- Se habilita un marco más amplio para inversiones y compras públicas cruzadas.
El pacto estuvo durante años trabado por resistencias en algunos países europeos, en especial Francia e Italia, donde sectores agrícolas y ambientales manifestaron reparos. Pese a esos obstáculos, en el oficialismo afirman que el vínculo personal entre Milei y Emmanuel Macron se mantiene “correcto” y que las diferencias no impidieron alcanzar el consenso necesario entre los 27 Estados miembros de la UE.
“Luego de más de 30 años de negociaciones, firmaremos un acuerdo histórico. Todos ganamos: Argentina y el MERCOSUR accederán de manera preferencial a la UE, la tercera economía global”, destacó el canciller Pablo Quirno.
Desde el plano político interno, la jefa del bloque de La Libertad Avanza en el Senado, Patricia Bullrich, también celebró el entendimiento y lo presentó como otro “éxito concreto” para la gente, al prometer “más trabajo, más producción y más oportunidades de desarrollo e inversión”. Aunque aún resta la validación parlamentaria en ambos bloques y detalles sobre el nivel de representación en la ceremonia de firma –no se descarta la presencia de la titular del Consejo Europeo, Ursula von der Leyen–, el Gobierno ya se prepara para exhibir el acuerdo como uno de los hitos de su política exterior y de su programa económico aperturista.

