El Gobierno acelera gestiones con bancos chinos por la represa de Santa Cruz

NewsITe
El Ministerio de Economía formalizó en diciembre ante bancos chinos un pedido de financiamiento por US$ 150 millones para reactivar las obras de la represa hidroeléctrica Jorge Cepernic, en la provincia de Santa Cruz. La gestión, clave para el plan energético nacional, llega tras casi dos años de parálisis del proyecto y en la antesala del anunciado viaje del presidente Javier Milei a Beijing.
La represa Jorge Cepernic registraba un avance del 42% al momento del freno total de los trabajos, decidido con el cambio de gobierno. La otra central del complejo, Néstor Kirchner, apenas alcanzó un 20% de ejecución, mientras que el tendido eléctrico necesario para vincular ambas al sistema interconectado nacional muestra solo un 5% de progreso.
El pedido a los bancos chinos expone el giro pragmático del Gobierno en materia de financiamiento de infraestructura. Aunque Milei reiteró en público su alineamiento político con Washington, la Casa Rosada busca mantener abiertos los canales comerciales y crediticios con China, principal socio asiático de la Argentina y uno de sus acreedores más relevantes.
Un proyecto estratégico para la Patagonia
El nuevo desembolso se sumaría a los US$ 1.850 millones ya girados por las entidades financieras chinas entre 2015 y 2023, sobre un paquete total de financiamiento comprometido por US$ 4.714 millones. En el Presupuesto 2026, el Gobierno nacional destinó 200.000 millones de pesos al programa “Apoyo a la Construcción de Aprovechamientos Hidroeléctricos en el Río Santa Cruz”, lo que confirma la prioridad que mantiene la obra en la agenda energética.
Según el acuerdo firmado en julio entre la Nación, la provincia de Santa Cruz y la unión transitoria de empresas (UTE) a cargo del proyecto —integrada por China Gezhouba Group, Eling Energía e Hidrocuyo—, la reactivación se concentrará en una primera etapa exclusivamente en la represa Jorge Cepernic. El futuro de la central Néstor Kirchner permanece bajo análisis.
Reincorporación de trabajadores y plazos climáticos
Una vez acreditados los fondos, se espera que la UTE convoque a parte de los trabajadores despedidos en marzo de 2024 para poner en marcha la nueva fase de construcción. En octubre, la empresa ya había llamado a 2.100 exoperarios de los más de 3.000 que se desempeñaban en el yacimiento hace dos años y avanzó con licitaciones de insumos, entre ellos casi 110.000 toneladas de cemento con entrega programada desde marzo de 2026.
En paralelo, la compañía mantuvo reuniones con autoridades santacruceñas y la UOCRA para verificar la disposición de los ex empleados a regresar y corroborar su residencia, ya que la legislación provincial exige que al menos el 90% de los trabajadores de obras en Santa Cruz sean residentes locales. Hoy la plantilla se redujo a unos 120 empleados dedicados a tareas mínimas de mantenimiento e infraestructura.
El factor climático agrega presión a los tiempos. La ventana efectiva para avanzar con los trabajos de construcción en la zona del río Santa Cruz se extiende, en el mejor de los casos, hasta mayo, cuando las condiciones invernales en la Patagonia vuelven casi imposible la actividad a cielo abierto. De allí la urgencia oficial por asegurar el nuevo tramo de financiamiento chino y evitar otro invierno con la megaobra completamente detenida.
La solicitud de US$ 150 millones a Beijing refleja el intento del Gobierno de compatibilizar su discurso político con la necesidad de sostener proyectos estratégicos de infraestructura y garantizar el abastecimiento futuro de energía.
Con la negociación en curso y el viaje presidencial a China en preparación, el complejo hidroeléctrico del río Santa Cruz vuelve a ubicarse en el centro del debate sobre el rumbo de la política energética y la relación de la Argentina con las potencias globales.

