El cine argentino despide a Luis Puenzo, una de sus figuras más influyentes. Tenía 80 años y su obra quedó ligada a una película clave para la memoria histórica del país y su proyección internacional.

El director y guionista argentino Luis Puenzo murió este martes a los 80 años en Buenos Aires. Su nombre quedó definitivamente asociado a La historia oficial, la película que en 1986 obtuvo el primer Oscar para la Argentina en la categoría Mejor Película Extranjera.
Nacido en 1946, desarrolló una trayectoria en la que combinó una mirada artística con un fuerte componente político y una clara vocación de alcance masivo. Con el estreno de La historia oficial en 1985, abordó las consecuencias de la última dictadura cívico-militar a partir de una historia atravesada por el robo de bebés y las violaciones a los derechos humanos.
El impacto de una película que marcó época
El reconocimiento internacional de ese film no solo significó la primera estatuilla de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas para el país, sino que también consolidó una etapa de mayor visibilidad para el cine argentino a nivel global. La película, protagonizada por Norma Aleandro y Héctor Alterio, se convirtió en un símbolo del retorno democrático y de la necesidad de memoria, verdad y justicia.
Además de su consagración en los Oscar, Puenzo sostuvo una producción constante como director, guionista y productor. Entre sus trabajos más destacados figuran Gringo viejo (1989), basada en la novela de Carlos Fuentes, y La peste (1992), adaptación de la obra de Albert Camus.
Trayectoria, gestión y legado en la industria
A lo largo de su carrera también impulsó proyectos vinculados al crecimiento del sector audiovisual y a la formación de nuevas generaciones de realizadores. En los últimos años ocupó un rol institucional al frente del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales, donde participó en debates sobre las políticas públicas para la industria.
Su figura generó posiciones diversas, con apoyos y cuestionamientos, aunque incluso sus críticos lo reconocieron como un actor central en la discusión sobre el rumbo del cine argentino.
Fue el primer director argentino en ganar un Oscar a la Mejor Película Extranjera. La historia oficial integró el circuito de los principales festivales internacionales y recibió el reconocimiento de la crítica especializada. Sus obras abordaron temas como la memoria histórica, la identidad y los derechos humanos, y contribuyeron a posicionar al cine argentino en el escenario global durante las décadas de 1980 y 1990.
La muerte de Luis Puenzo marca la pérdida de un referente clave para la cultura nacional. Su legado permanece en su filmografía, en la proyección internacional que ayudó a consolidar y en la influencia que ejerció sobre distintas generaciones de realizadores y espectadores.

