De acuerdo al monitoreo que realizan los técnicos del predio, se registró la postura de 30 huevos desde el mes de febrero.

El Bioparque de la Municipalidad de La Plata registró el nacimiento de siete pichones de flamenco austral, un hecho que no ocurría desde 2016 en esa colonia. Los ejemplares serán posteriormente reintroducidos en su hábitat natural, en el marco de políticas de conservación y gestión reproductiva.
El registro marca un hito para el predio, ya que la ausencia de nacimientos durante una década había interrumpido el proceso reproductivo. La generación de condiciones adecuadas permitió revertir esa situación y avanzar en la reproducción efectiva de una especie autóctona de alto valor biológico.
Según informaron desde el Bioparque, este resultado refleja condiciones de bienestar animal, manejo ambiental, atención sanitaria, nutrición y estabilidad social del grupo. Además, se alinea con estándares internacionales en materia de conservación de fauna silvestre.
Entre fines de febrero y mediados de marzo de 2026, el equipo técnico realizó un monitoreo sistemático de la colonia. El 27 de febrero registró las primeras posturas. Luego efectuó un seguimiento continuo del comportamiento reproductivo, la identificación de los individuos y la dinámica de nidificación.
Como resultado del proceso, se contabilizaron 30 huevos dentro del recinto. Parte de ellos permanece en los nidos, mientras que otros presentan variaciones propias de la biología reproductiva de la especie, como desplazamientos o roturas vinculadas a la dinámica social del grupo.
El seguimiento reproductivo forma parte de una estrategia de manejo ex situ que busca generar conocimiento aplicado y consolidar poblaciones de resguardo frente a amenazas como la pérdida de hábitat, los disturbios humanos y los cambios ambientales.
El flamenco austral (Phoenicopterus chilensis) habita humedales desde el norte argentino hasta la Patagonia y cumple un rol ecológico relevante. Sin embargo, enfrenta múltiples amenazas, especialmente durante su período reproductivo, cuando aumenta su sensibilidad a perturbaciones.
De acuerdo con la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, la especie está categorizada como “casi amenazada” a nivel global, con una tendencia poblacional decreciente. En Argentina, su estado es considerado “vulnerable”, lo que refleja una mayor presión sobre sus poblaciones.
Entre los factores que afectan su supervivencia se encuentran la actividad minera y energética. Además de la caza, la modificación de ambientes naturales y las perturbaciones generadas por la actividad humana.

