Este paraíso natural ofrece una escapada perfecta para el fin de semana: vida de campo, buena comida, actividades al aire libre y una laguna recuperada.

Entre la llanura pampeana y el aire fresco del campo, existe un destino que combina paisajes naturales, tranquilidad y una rica historia que invita a recorrer sus rincones. Con una laguna que recuperó su esplendor tras años de sequía, este lugar se consolida como un refugio perfecto para quienes buscan desconectar de la rutina sin alejarse demasiado de la ciudad.
A lo largo de sus caminos arbolados y sus espacios verdes, se despliega una propuesta que incluye actividades al aire libre, pesca, gastronomía criolla y recorridos culturales. Es un sitio que enamora por su simpleza y calidez, ideal para escaparse un fin de semana y disfrutar del ritmo pausado de la vida rural.
Navarro, en el centro bonaerense, se consolida como un destino ideal de fin de semana. Con una laguna recuperada, actividades al aire libre, gastronomía criolla y atractivos históricos, esta localidad semirural combina vida de campo, descanso y cultura. Su renovada infraestructura y su oferta natural lo convierten en un lugar que merece ser visitado.

En Navarro, el gobierno de Axel Kicillof inauguró un nuevo Centro de Atención Primaria (CAPS), que demandó una inversión provincial de $1.279 millones. El centro “Dr. José Huamán de la Cruz “cuenta con cuatro consultorios de atención clínica, uno odontológico, uno ginecológico, vacunatorio y un dispensario de medicamentos. Se trata del centro número 174 inaugurado desde el inicio de la gestión y beneficiará a más de 24 mil vecinos y vecinas del distrito.
Navarro: un refugio natural con historia, laguna y sabores criollos
Navarro, ubicado en el centro de la provincia de Buenos Aires, es uno de los destinos que volvió a brillar tras años difíciles. La recuperación ecológica de su laguna, que llegó a secarse por completo durante las sequías, permitió que la localidad recupere su perfil turístico, combinando naturaleza, cultura y gastronomía.
Una laguna que volvió a la vida
El Parque Municipal rodea una laguna de gran tamaño, epicentro de actividades al aire libre. Con 70 hectáreas de áreas arboladas, el lugar ofrece sectores de picnic, camping y espacio para casas rodantes. La entrada es accesible y los menores de 9 años no pagan.
El ecosistema volvió a poblarse con tarariras, carpas y bagres, convirtiéndose en un punto atractivo para la pesca, tanto en la laguna como en el arroyo Las Garzas, que alimenta a la vecina laguna de Lobos.

Recreación para todos los gustos
Navarro también invita al deporte y la aventura. El Aeroclub local cuenta con una pista de tierra de 800 metros para aeronaves de pequeño porte. Para golfistas, hay un campo de 9 hoyos rodeado de vegetación y aves autóctonas.
El Hipódromo de Trote, con pista de 1.000 metros y capacidad para 5.000 personas, es sede de eventos hípicos que convocan a participantes de toda la región.
Historia viva en cada rincón
El pueblo conserva valiosos testimonios de su pasado. La parroquia construida en 1870, con estilo jónico y detalles originales, se mantiene como un emblema cultural. El Museo del Parque Dorrego recuerda la ejecución del coronel Manuel Dorrego, con objetos y documentos históricos.
También se destacan el Museo Paleontológico y de Ciencias Naturales, impulsado por jóvenes de la zona, y el Museo Ferroviario, que narra la importancia del tren en el desarrollo local. La réplica del Fortín San Lorenzo recrea un puesto defensivo de fines del siglo XVIII.

Un sabor a campo en cada plato
La Pulpería “de Moreira”, restaurada y abierta al público, ofrece una experiencia única: comida criolla, historias rurales y un ambiente que transporta a otras épocas. Es uno de los puntos más valorados por quienes buscan autenticidad y tradición.
Un fin de semana diferente
Navarro es mucho más que un pueblo con laguna. Es un destino que invita a conectarse con la naturaleza, descubrir historias del pasado y disfrutar la cocina típica en un entorno sereno y cuidado. Ideal para escaparse en familia, en pareja o con amigos, cualquier época del año es buena para dejarse sorprender por este rincón bonaerense.

