Es una opción gastronómica diferente dentro de la Ciudad de Buenos Aires, con un estilo único que se asemeja a una pulpería.

En el corazón de Chacarita, en la ciudad de Buenos Aires, un rincón gastronómico cautiva con su encanto colonial y su propuesta de “neo-pulpería”. Se trata de Abreboca, un restaurante ubicado en Fraga 451, que abre de miércoles a sábados desde las 20:00 y los domingos de 12:00 a 16:00. La asistencia es solo con reserva previa.
Un patio con espíritu andaluz
El restaurante se encuentra en una casona de época, oculta en la manzana delimitada por Fraga, Maure, Roseti y Av. Jorge Newbery. Su gran atractivo es su patio estilo andaluz, dividido en dos sectores: uno abierto, donde el sol ilumina libremente las mesas, ideal para disfrutar en otoño e invierno; y otro bajo una parra, donde la luz se filtra entre las hojas y crea una atmósfera cálida y acogedora.
Este espacio brinda una experiencia diferente a la de la mayoría de los restaurantes porteños. El ambiente invita a relajarse y disfrutar no solo de la gastronomía, sino también de un entorno sereno y familiar. Su decoración y estructura evocan los recuerdos de los patios de la infancia, con la calidez de una casa de abuela.
Una carta que fusiona tradición y modernidad
Abreboca se distingue por su concepto de “neo-pulpería”, que reinterpreta la cocina argentina con toques innovadores. Sus platos combinan ingredientes tradicionales con técnicas modernas, ofreciendo una experiencia única.
Entradas
- Anchoas con manteca ahumada y sal marina.
- Morcilla con huevo frito y reviro.
- Leberwurst con ají en vinagre.
Platos principales
- Socarrat de rabo laqueado con vegetales de estación.
- Ají de pollo pastoril.
- Gnudis de ricota con crema de cebolla, habas y queso feta.
Postres
- Flan de mate cocido quemado.
- Panqueque con dulce de leche ahumado.
Bebidas: vinos, vermouth y cervezas artesanales
El maridaje es otro de los puntos fuertes de la experiencia. La carta de bebidas incluye una cuidadosa selección de cervezas artesanales, cócteles clásicos y opciones como el Vermouth Rosso con soda. El vino, infaltable en una pulpería moderna, complementa a la perfección cada plato.

