Ozempic y nuevos fármacos: cómo cambian el tratamiento de la obesidad

Especialista argentina destaca el impacto de los nuevos tratamientos

NewsITe

La médica endocrinóloga Virginia Busnelli, especialista en metabolismo y obesidad del hospital Pirovano de la Ciudad de Buenos Aires, afirmó que los tratamientos farmacológicos inyectables similares al Ozempic están modificando de manera profunda el abordaje de la obesidad y la calidad de vida de miles de pacientes. Sin embargo, insistió en que deben ser utilizados siempre bajo supervisión médica y dentro de un plan integral de cuidado de la salud.

– Publicidad –

Busnelli es autora del libro “Obesidad”, publicado por Editorial El Ateneo, donde propone una mirada actualizada y científica sobre esta enfermedad crónica, pero con un lenguaje accesible para todo público. Desde esa perspectiva, cuestiona los prejuicios históricos que rodean al peso corporal y llama a dejar atrás el estigma que sigue marcando a las personas con cuerpos grandes.

El peso del estigma y sus efectos en la salud

La especialista señala que el estigma hacia la obesidad es uno de los prejuicios más arraigados de la historia. Durante siglos se asoció el cuerpo grande con falta de voluntad, pereza o descontrol, mientras que la delgadez fue presentada como sinónimo de virtud y éxito. Las redes sociales, lejos de revertir esa mirada, muchas veces la amplifican.

Según Busnelli, la exposición permanente del cuerpo, los comentarios deshumanizantes y la circulación de opiniones “médicas” sin formación contribuyen a un clima de hostigamiento que no solo hiere, sino que enferma. El estigma aumenta la ansiedad, la culpa y el aislamiento, favorece trastornos de la conducta alimentaria y aleja a muchas personas de las consultas y controles médicos.

Sesgo de peso en la consulta médica

La endocrinóloga advierte que el sistema de salud tampoco está exento de estos prejuicios. Habla de “sesgo de peso” cuando médicos y médicas atribuyen todo síntoma a la obesidad sin evaluar a la persona en forma integral, bajo la idea de que “todo es por el peso”. El resultado social de esa mirada es el denominado “estigma de peso”: desconfianza hacia el paciente, trato despectivo y presunción de que no cumplirá las indicaciones.

Busnelli remarca que no siempre se trata de mala intención. Muchas veces influyen la falta de formación específica en obesidad, la escasez de tiempo en consultorios y una cultura sanitaria que sigue reduciendo el tratamiento a consignas simplistas como “coma menos y muévase más”. El impacto, no obstante, es concreto: peor calidad de atención, diagnósticos tardíos y abandono de los controles.

Por qué el tejido adiposo es clave en la definición de obesidad

La experta subraya que la obesidad no se define únicamente por el número que marca la balanza. El punto central es el exceso de tejido adiposo y, sobre todo, el modo en que ese tejido funciona dentro del organismo. Hoy se sabe que el tejido adiposo es un verdadero órgano endocrino e inmunometabólico, capaz de producir hormonas y sustancias inflamatorias que impactan en el hígado, el páncreas, el corazón, el músculo y el cerebro.

No toda la grasa se comporta igual. La grasa visceral —ubicada alrededor de los órganos internos— y la grasa ectópica —como la que se deposita en el hígado— se asocian a un riesgo mucho mayor de enfermedades cardiovasculares y metabólicas que la grasa subcutánea. Por eso, la evaluación médica debe incluir la medición de la cintura, la distribución de la grasa y la presencia de otras complicaciones, y no solo el índice de masa corporal (IMC).

Tratamiento integral: más allá de la balanza

Busnelli compara el manejo de la obesidad con enfermedades crónicas como la diabetes o la hipertensión. Sostiene que el tratamiento debe ser integral, escalonado y sostenido en el tiempo, con metas centradas en mejorar la salud y la calidad de vida, reducir riesgos y favorecer cambios posibles, antes que en alcanzar un peso “ideal” rígido.

  • Plan de alimentación sostenible, no punitivo, adaptado al contexto real de cada persona.
  • Actividad física apuntada a la salud cardiometabólica y al mantenimiento de la masa muscular, no solo al “gasto calórico”.
  • Estrategias de salud mental que aborden sueño, estrés, vínculo con la comida y estigma internalizado.
  • Tratamientos farmacológicos cuando están indicados, con evaluación profesional.
  • Cirugía bariátrica o metabólica en casos seleccionados de obesidad severa.

En este marco, la cirugía bariátrica se mantiene como una herramienta eficaz para la obesidad grave y ciertas complicaciones como la diabetes, aunque dejó de utilizarse de forma extendida el cinturón gástrico, desplazado por técnicas como la manga o el bypass gástrico, que muestran mejores resultados y menos complicaciones a largo plazo.

Ozempic y fármacos inyectables: avances y cuidados

Respecto de los tratamientos inyectables como el Ozempic y otros medicamentos de la misma familia, la especialista destaca que son productos desarrollados a partir de años de investigación básica y ensayos clínicos internacionales, incluidos estudios realizados en Argentina. Aclara que se trata de fármacos con evidencia científica robusta y evaluaciones regulatorias muy estrictas.

Estos medicamentos actúan sobre los mecanismos biológicos que regulan el apetito, la saciedad y el metabolismo. Pueden ayudar a restaurar funciones alteradas en la obesidad, reducir procesos inflamatorios vinculados al exceso de tejido adiposo y mejorar diversos parámetros de salud, además de favorecer la pérdida de peso.

“Cuando se utilizan en pacientes con indicación, dentro de un abordaje integral y bajo supervisión médica, estos tratamientos están cambiando de manera muy significativa la historia y la vida de muchas personas que viven con obesidad”, resume Busnelli.

La endocrinóloga insiste, no obstante, en que no son fármacos de uso cosmético ni soluciones mágicas. Deben ser indicados por profesionales capacitados, respetando las indicaciones del prospecto y las guías clínicas. Para Busnelli, el desafío central es combinar los avances farmacológicos con un cambio de mirada social y sanitaria que deje atrás el estigma y reconozca a la obesidad como la enfermedad compleja que es.

- Publicidad -
- Publicidad -
- Publicidad -