Pablo Prigioni, un viejo conocido en las finales de conferencia de la NBA

El actual entrenador de la Selección argentina y asistente en Minnesota Timberwolves tuvo sus orígenes en el básquet profesional en San Nicolás, primero en Social de Ramallo y posteriormente en Belgrano, además de haber integrado diferentes selecciones nicoleñas.

Las finales de conferencia de la NBA 2025 comenzaron este martes y la Oeste cuenta con la presencia de un argentino. Se trata de Pablo Prigioni, el entrenador de la Selección Argentina, quien forma parte de Minnesota Timberwolves como asistente técnico de un equipo que arrancó perdiendo 2-0 ante Oklahoma City Thunder.

El cordobés de 48 años llegó al equipo en 2019 para cumplir el rol de principal colaborador del coach principal, que en la actualidad es Chris Finch y este fue el segundo año consecutivo que se metieron en esta instancia, luego de eliminar a los Golden State Warriors.

Además, en 2022 Prigioni fue anunciado como entrenador del conjunto albiceleste debido a la salida de  Néstor ‘Che’ García. El Seleccionado Nacional lo había tenido como jugador durante la Generación Dorada que ganó la medalla de bronce en los Juegos Olímpicos Beijing 2008 (medalla de bronce) y consiguió el cuarto puesto en Londres 2012.

El ambiente de la NBA también ya lo conocía cuando a mediados del 2012 dio el salto para formar parte de los New York Knicks, convirtiéndose en uno de los rookies más veteranos de la historia de la competencia con 35 años. Mientras tanto, su retiro de las canchas lo hizo en Saski Baskonia de España para luego dirigirlo, en lo que fue una breve experiencia. Entonces continuó su carrera en territorio estadounidense en el cuerpo técnico Brooklyn Nets, antes de llegar a donde se desempeña hoy en día.

Sus orígenes en el profesionalismo

Desde su Río Tercero natal, Prigioni llegó a Ramallo en 1994 con apenas 17 años reclutado por Social, que intentaba saltar al básquetbol nacional con un ambicioso proyecto. Jorge Acosta, por entonces entrenador del Celeste, fue quien se vio sorprendido por sus cualidades técnicas cuando Prigioni actuaba en 9 de Julio y recomendó su contratación a los dirigentes del club. En uno de los artículos de aquellas épocas, EL NORTE definió a Prigioni como “un cordobés muy joven que apunta como valor a desarrollar en el firmamento de nuestro básquet”. Se incorporó para la segunda fase del Provincial de Clubes que Social terminaría ganando de manera brillante, para acceder a la Liga B. Si bien no participó activamente de ese proceso, un juvenil Prigioni integró el plantel que tuvo como figura a Elnes Bolling y que además conformaron los también muy jóvenes Gustavo Brog, Manuel Otero, Mauricio Ruffini, Martín Pasquinelli, Claudio Butus, Leonardo Silpituca, Sebastián Bustos, Bruno Ginochio, junto a Raúl Arana y Sergio Cabral.

Prigioni continuó militando en Social en el ámbito local y sus actuaciones destacadas le permitieron llegar a la Selección Sub-22 de San Nicolás que dirigía Ariel Amarillo y que tenía entre sus filas a Víctor Baldo, Roberto Gabini, Germán Juárez, Claudio Jorge, Gustavo Brog, Claudio Rodríguez, Martín Pasquinelli, Luciano Giuzzio, Facundo Lancini, Matías García y Bueres. Con dicho combinado, obtendría el título del Provincial de Mar del Plata en 1995, venciendo a los locales en el partido decisivo. En ese campeonato, los nicoleños solo perdieron con la Bahía Blanca de Emanuel Ginóbili, Pepe Sánchez y Hernán Jasen. Al año siguiente San Nicolás repitió el título en dicha categoría.

Además Prigioni fue uno de los valores destacados del combinado Mayor de San Nicolás que en 1994 fue subcampeón provincial, en un certamen que tuvo como sede al estadio “Luis María Giordano” del Club Defensores de Villa Ramallo.

En paralelo, Prigioni adquirió protagonismo en la Liga B con Social, que repitió prácticamente los mismos nombres del anterior proceso, sumando a Luis Oroño. Tras ese certamen, el Celeste no pudo retenerlo y Prigioni fue contratado por Belgrano para disputar el Torneo Nacional de Ascenso. Con los Rojos fue campeón de la segunda categoría y alcanzó el primer cupo rumbo a la Liga Nacional, tras superar en la final a Newell´s Old Boys de Rosario. Prigioni se lució en aquel equipo que dirigió Daniel Maffei, alternando en la conducción con Guillermo Gallo. Otros nombres de ese Belgrano fueron Marcelo López, Danilo Delset, Mario Laverdino, Germán Juárez, Claudio Jorge, Martín Pasquinelli, Matías García y el extranjero Pop Thorton.

Jugó un año con Belgrano en la “A” y de allí saltó a Obras Sanitarias, con el que recibió el premio como el “Jugador de Mayor Progreso” de la Liga 98/98. Esa fue su última escala antes de emigrar a Europa, luego de haber disputado 116 encuentros en la elite, con un promedio de 13.3 puntos. Más precisamente el Fuenlabrada de España recibió a Prigioni como refuerzo en la Liga ACB. En 2001 debió dar un paso atrás en su ascendente carrera y arribó a la Liga LEB como refuerzo del Lucentum Alicante, con el que logró el ascenso, para recuperar su lugar. De allí ya su crecimiento no se detuvo y los datos son muchos más conocidos. Fue en el TAU Cerámica en donde se convirtió en una verdadera figura internacional, al punto tal que el Real Madrid contrató sus servicios. Regresó al País Vasco y más tarde le llegó la oportunidad de jugar en la NBA, dejando atrás más de una década en el baloncesto español. En todo ese tiempo, asimismo, Prigioni se sumó en 2006 a la Generación Dorada de la Selección argentina, que venía de ser subcampeona mundial y medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Atenas. El conductor fue erigiéndose en líder en la organización del juego del representativo albiceleste, con el que disputó los Juegos Olímpicos de Beijing 2008 y Londres 2012 y los mundiales de Japón 2006 y Turquía 2010.

Más de tres décadas después de su llegada a San Nicolás, Prigioni sigue escribiendo su historia en el básquet. Con muchos de sus sueños cumplidos; y con otros por cumplir todavía.

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