Superclásico caliente: Boca se puso en ventaja en el Monumental

NewsITe
En una noche cargada de tensión y clima de final, Boca Juniors golpeó primero en el Superclásico ante River Plate gracias a un penal ejecutado con absoluta jerarquía por Leandro Paredes, quien además coronó la jugada con el histórico festejo del Topo Gigio, emulando a Juan Román Riquelme y encendiendo aún más el ambiente en el Monumental.
La jugada que cambió el rumbo del partido llegó sobre el cierre del primer tiempo. Tras una revisión de la acción dentro del área, el árbitro Darío Herrera sancionó mano del defensor millonario Lautaro Rivero, en una incidencia que fue reclamada con fuerza por los futbolistas de Boca y discutida por todo River. La decisión terminó dándole al Xeneize una chance inmejorable para abrir el marcador en uno de los encuentros más esperados del fútbol argentino.
Con la responsabilidad sobre sus hombros, Paredes tomó la pelota, acomodó el balón en el punto penal y, luego de la orden del juez, definió con un remate potente y bien colocado contra el palo izquierdo del arquero Santiago Beltrán. El guardameta de River eligió tirarse hacia el otro lado y nada pudo hacer para evitar el 1 a 0 parcial, que desató el festejo de los miles de hinchas boquenses presentes.
El mediocampista, campeón del mundo con la Selección Argentina en Qatar 2022, no solo mostró frialdad para ejecutar, sino también personalidad para celebrar. Apenas la pelota besó la red, Paredes corrió hacia un costado, se paró de frente a la tribuna rival y se llevó las manos a las orejas, recreando el icónico Topo Gigio de Riquelme, un gesto que quedó grabado en la historia de los Superclásicos y que ahora suma un nuevo capítulo.
Un gol con peso simbólico y sabor a historia
El tanto de Paredes no fue uno más. Llega en un contexto de máxima exigencia para Boca, con la obligación permanente de competirle de igual a igual a un River que se hace fuerte de local, y en una instancia en la que cada detalle puede definir la serie o el cruce. El gol de penal significó un envión anímico clave para el equipo dirigido por Diego Martínez, que encontró en su número 5 a un líder dentro de la cancha.
El Topo Gigio, además, reavivó inevitablemente el recuerdo de aquellos duelos entre Boca y River de principios de los 2000, cuando Riquelme marcaba diferencias desde la mitad de la cancha y también desde el punto penal. Paredes, surgido de las inferiores xeneizes y con pasado europeo en clubes de primer nivel, volvió a vestirse de emblema en la Bombonera y ahora también en el Monumental, combinando calidad, carácter y sentido de pertenencia.
Claves del gol y lo que dejó la jugada
- La sanción del penal: mano de Lautaro Rivero dentro del área, cobrada por Darío Herrera cerca del final del primer tiempo.
- Ejecución perfecta: remate fuerte y esquinado de Paredes al palo izquierdo de Beltrán, que se arrojó hacia el otro lado.
- Festejo histórico: Topo Gigio a lo Riquelme, que sumó condimento al clima ya picante del Superclásico.
- Impacto anímico: el 1 a 0 parcial le dio confianza a Boca y obligó a River a adelantarse en el complemento.
“Sabíamos lo que significaba este partido y este penal. Tenía claro cómo lo iba a patear y el festejo fue una forma de homenajear a Román y a la historia de Boca”, podría sintetizar el pensamiento de Paredes, convertido en uno de los protagonistas excluyentes de la noche.
Más allá de cómo termine el resultado definitivo, el penal de Leandro Paredes quedará como una postal de este nuevo Superclásico: precisión en la definición, carácter en el festejo y una nueva página escrita en la eterna rivalidad entre Boca y River.

