PEDRO BONOFIGLIO REPASA SU TRAYECTORIA A 22 AÑOS DE EMPEZAR SU SUEÑO

En busca de un sueño, el nicoleño Pedro Bonofiglio se tomó un avión el 30 de noviembre del año 2000. Joven, con mucho que aprender, se embarcó en una travesía que supo sobrellevar para llegar a ser hoy la voz del Real Madrid Basket. No todo fue tan lindo, muchos miedos, pocas oportunidades y una gran competencia que enfrentar ante colegas tan capacitados, Bonofiglio repasa su trayectoria a 22 años de subirse al avión.

Cuando sos joven, subirte a un avión e irte del país parece una idea fantástica, hasta que te topas con la realidad de que no todo es miel sobre hojuelas. EL NORTE ha destacado en varias ediciones, la capacidad de argentinos y nicoleños que triunfan en el exterior. La historia de hoy no es distinta, mismos miedos, difícil tomas de decisiones e incluso a un paso de volverse, Pedro Bonofiglio logró imponerse en España y se convirtió en la voz del Real Madrid Basket.

30 de noviembre del 2000, con un pasaje de ida y otro de vuelta en el bolsillo, el nicoleño se embarcó en una travesía cargada de obstáculos. Hace 11 días, el 7 de diciembre, se cumplieron 22 años de su llegada a la ciudad española, donde hoy es un relator reconocido. Además, de contar con anécdotas con las figuras mundiales y más importantes del básquet: Luka Dončić, Facu Campazzo, Luis Scola, Sergio Llul, Felipe Reyes, entre muchos otros.

“El 30 de noviembre del año 2000 me tomo un vuelo a Italia, porque quería buscar unos papeles para la ciudadanía y luego de eso, el 7 de diciembre, llego a España. Vine sin ningún tipo de contacto o ayuda, salvo el alojamiento que me ofreció el hijo del gran periodista nicoleño Alberto Guarc”, contó Bonofiglio.


“Desde ya, mi idea era probar suerte pero yo vine con un billete de vuelta en el bolsillo. Creo que el 21 de diciembre tenía que tomarme el avión a Argentina. En solo 14 días tenía que conseguir trabajo y la manera de sustentarme. Iba a la deriva, casi sin dinero pero con las ganas de poder quedarme. Le dije a mi familia que, si me salía bien, me quedaba dos años y ya vamos 22”, agregó.

Los trabajos

Desde ya, conseguir empleo es difícil en cualquier parte del mundo. Bonofiglio arrancó como locutor comercial en un programa al estilo de Mirtha Legrand. El pago era la comida, pero fue el inicio que marcó su carrera en Madrid.

“Mi primer trabajo fue en el programa, aún vigente, «Caliente y Frío». Yo era el locutor comercial de esa tertulia radial, donde los invitados famosos cenaban y luego se colocaban los micrófonos y empezaba la charla. Mi pago era la cena del restaurante donde se hacía, no había nada monetario pero gracias a eso conocí a quien me incorporó en Onda Madrid, la radio de la comunidad de allí”, manifestó el nicoleño.

“Sin trabajo, sin dinero, llegó el 21 de diciembre y yo ya estaba armando la valija. En eso, me pregunta el mago argentino Mad Martin, esposo de una nicoleña que yo conocía; que sin dudas es de los mejores magos del mundo; que estaba haciendo. Cuando le cuento que me iba, me dijo que vaya a la casa. Me da una suma de dinero y yo no se lo quería aceptar porque era imposible que pueda devolvérselo. Ahí me dice ´quiero que con ese dinero te quedes y cuando veas que el avión se va, ya no tengas forma de volver, te pongas en busca de trabajo en serio´, y así fue. Pasaron las fiestas, conozco al conductor de la tertulia radial y así empecé. Primero era solo por la cena, pero cuando termina mi primer mes me da un sobre con dinero y así fui tirando”, recordó Bonofiglio.


Los comienzos son muy duros aunque, gracias al empuje y la gente correcta, todo llega. Al principio, el nicoleño vivía en una especie de mono ambiente, sin calefacción con inviernos muy crudos, sin comodidades y llegando a fin de mes como podía, logró superarse. “Mi padre vino a visitarme y cuando vio cómo vivía me dijo que estaba loco. Pero creo que así son los comienzos, duros, feos, aplastantes, donde si te rendís no tenes premio”, aseveró Bonofiglio.

A relatar

Había llegado el momento más ansiado, un trabajo de relator deportivo. Parece un chiste, pero su primer partido estaba lejos del básquet. Esa voz que todos recordamos de los partidos en TyC Sports gritando el ascenso de Belgrano San Nicolás a la Liga Nacional en 1997, relató Getafe contra Extremadura de la segunda división del fútbol de España.
“Cuando me entrevistan para contratarme, deben haber sido solamente tres días antes del partido en el que me tocó debutar, me preguntan si, como buen argentino, sabía relatar fútbol. Yo respondía que sí, casi sin titubear. En mi vida había relatado algún partido de fútbol, creo que fue inconsciente de mi parte decir que sí”, esbozó Bonofiglio.

De inmediato, agregó que “no había internet, por lo que el domingo compré el diario y me fui al estadio. Lo peor, es que esa radio hacía carrusel, que era relatar algunos minutos y seguían con otro partido y así hasta que me volviese a tocar. Sinceramente, creo que fue el peor relato de mi vida. Suena el teléfono y era mi jefe. ´Ostia tío, que buen relato Pedro´, me dijo y yo pensé «que tipo sordo». Así me quedé, agarré confianza y logré relatar partidos de UEFA y Europa League, conocí los mejores estadios de fútbol y me dieron un premio como mejor relator. Si bien no es lo que más me gusta, es parte de mí y siempre lo recuerdo como una de las mejores experiencias de mi carrera”.

Ahora sí, al básquet

En 2009 llega la oportunidad que lo tiene hace 14 temporadas y 500 partidos siendo la voz del Real Madrid Basket. Primero llega por un patrocinador del equipo y luego se queda porque la dirigencia amó su forma de trabajar. Siguiendo al equipo y conociendo tantas figuras de élite, quedan las anécdotas con esos jugadores que, muchos, se convirtieron en estrellas de la NBA.

“Tengo muchas anécdotas hermosas, por ejemplo cuando Scola vino con su equipo de Milán exclusivamente para darme un abrazo; las charlas con figuras increíbles; poder gritar dobles o triples de argentinos jugando para el Madrid; no tiene precio el sueño que aún sigo viviendo”, dijo Bonofiglio casi con la voz quebrada.

“La más graciosa que tengo es con Luka Dončić. En ese momento él tenía solo 17 años y estaba en la primera. El Dj del estadio está en una cabina arriba de todo pero yo tengo comunicación directa por cuestiones de logística. Luka me dice que quería un canción y que si había posibilidad de que la pida al Dj. Obviamente le dije que sí. La canción era «Devuélveme a mi chica» de Hombres G, una canción del año 1987. Cuando empieza a sonar todo era risas para con Luka por parte de sus compañeros y él contento bailando”, detalló Bonofiglio.

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