Condena a prisión perpetua por un femicidio que conmocionó a Jujuy

NewsITe
Un hombre de 36 años fue condenado a prisión perpetua por el femicidio de su ex pareja, la enfermera jujeña Daniela Mamani, ocurrido en noviembre de 2023 en la capital provincial. La sentencia se dictó este miércoles en el marco de un juicio abreviado, a pedido de la familia de la víctima, en una causa que volvió a exponer la gravedad de la violencia de género en Jujuy.
El condenado, identificado como Matías Manuel Tinte, atacó a Mamani en una vivienda del barrio Gorriti, donde la mujer residía en un inquilinato. De acuerdo con la reconstrucción de los hechos realizada por la Fiscalía Especializada en Violencia de Género, Violencia Sexual e Intrafamiliar N.º 3, Tinte ingresó al domicilio y le causó múltiples heridas con un arma blanca que derivaron en su muerte.
La jueza Mónica Cruz Martínez fue quien homologó el acuerdo abreviado en base a la prueba reunida durante la investigación, que incluyó peritajes forenses, testimonios y el análisis de la escena del crimen. La modalidad de juicio abreviado es una herramienta prevista en el Código Procesal Penal y, si bien en casos de femicidio suele priorizarse el debate oral y público, en este caso se optó por la vía más rápida para respetar la voluntad de los allegados a Daniela.
Triple agravante y cuestionamientos al accionar policial
Tinte fue hallado responsable del delito de homicidio triplemente agravado: por el vínculo de pareja preexistente, por ensañamiento y por mediar violencia de género. Esta calificación refleja no solo la relación previa entre víctima y agresor, sino también la extrema violencia desplegada y el contexto de subordinación y desigualdad de poder propio de los femicidios.
El caso generó fuerte indignación social cuando se conocieron detalles sobre el accionar policial la noche del crimen. Vecinos del barrio Gorriti llamaron al 911 al escuchar los gritos de Daniela. Un móvil llegó cerca de las 23.06, pero, según relataron familiares de la víctima a medios locales, los efectivos no ingresaron al inmueble alegando que no contaban con orden judicial y que el propietario del inquilinato no estaba presente.
Los agentes se retiraron apenas nueve minutos después. La autopsia determinó más tarde que Mamani murió entre la 1.00 y las 3.00 de la madrugada, lo que indica que todavía estaba con vida cuando arribó la policía. Estos datos abrieron un fuerte debate en la provincia sobre los protocolos de intervención ante llamados por violencia de género y la necesidad de que las fuerzas de seguridad actúen con perspectiva de género y celeridad ante situaciones de riesgo inminente.
Violencia de género y reclamo de políticas integrales
Organizaciones feministas y de derechos humanos de Jujuy vienen advirtiendo sobre el crecimiento de los casos de violencia extrema contra mujeres y disidencias en la provincia. El femicidio de Daniela Mamani se suma a una larga lista de crímenes que exponen las falencias del Estado para prevenir, asistir y proteger a quienes denuncian agresiones previas.
Especialistas en la temática subrayan que las condenas ejemplares son un paso necesario, pero no suficiente, y reclaman políticas públicas integrales: desde el fortalecimiento de líneas de emergencia y dispositivos duales, hasta mayor capacitación en género para policías, fiscales y jueces, y redes de contención económica y habitacional para las víctimas.
El caso vuelve a poner en agenda la urgencia de mejorar la respuesta estatal frente a la violencia de género, garantizar el cumplimiento de los protocolos vigentes y evitar que los pedidos de auxilio queden desoídos.
Con la condena a prisión perpetua para Tinte, la familia de Daniela encuentra una primera respuesta judicial. Sin embargo, el reclamo de fondo apunta a que ninguna mujer más llegue a esa instancia y a que las advertencias y llamados de emergencia sean atendidos a tiempo, con eficacia y con perspectiva de género en todo el país.

