Más de 27 millones de ciudadanos participan de los comicios en todo Perú. Compiten más de 30 fórmulas y crece la expectativa por una eventual segunda vuelta.

Los peruanos comenzaron a votar este domingo para definir a su próximo presidente y la nueva composición del Congreso bicameral, en una elección atravesada por una marcada inestabilidad política y un fuerte clima de fragmentación partidaria. Más de 27 millones de ciudadanos están habilitados para concurrir a las urnas en todo el territorio nacional.
De acuerdo con lo establecido por las autoridades electorales, los centros de votación permanecerán abiertos hasta las 17:00 hora local. Luego se iniciará el recuento de sufragios y el traslado del material a los centros de cómputo, donde se realizará el procesamiento definitivo de los resultados. Los primeros conteos rápidos y tendencias se esperan para las horas posteriores al cierre de mesas.
La diáspora peruana también juega un rol clave en esta jornada. Los electores residentes en el exterior comenzaron a sufragar desde la noche del sábado, debido a las diferencias horarias. Países como Nueva Zelanda y Australia fueron los primeros en iniciar el proceso, con mesas habilitadas en ciudades como Wellington y Sídney para miles de votantes registrados.
En otras localidades de Asia y Oceanía, la votación avanzó durante la madrugada del domingo, en un operativo coordinado por la Cancillería peruana y los consulados. Como ocurre en cada elección, el voto en el exterior se integra luego al escrutinio general y puede resultar decisivo en escenarios de alta paridad.
Elección marcada por la crisis y la fragmentación
La elección se desarrolla en un contexto político especialmente convulsionado. En los últimos años, Perú atravesó sucesivas crisis institucionales, con cambios frecuentes en la jefatura del Estado y tensiones permanentes entre el Ejecutivo y el Parlamento. Ese escenario erosionó la confianza ciudadana y elevó el nivel de incertidumbre sobre el rumbo del país.
En esta ocasión compiten más de 30 fórmulas presidenciales, lo que convierte a estos comicios de 2026 en uno de los procesos más fragmentados de la región. Analistas y medios internacionales coinciden en que, ante tanta dispersión de votos, es altamente probable que ningún candidato alcance la mayoría necesaria y que la definición se traslade a una segunda vuelta.
- Más de 27 millones de peruanos están habilitados para votar.
- Se renovará la Presidencia y el Congreso bicameral, además de otros cargos.
- Compiten más de 30 fórmulas presidenciales, lo que anticipa un resultado muy abierto.
- Los peruanos en el exterior comenzaron a votar antes por la diferencia horaria.
Tras la caída de Jerí y el interinato de Balcázar
El telón de fondo de esta jornada es la reciente destitución del ex presidente José Jerí, quien había asumido en octubre de 2025 y fue removido en febrero de este año en medio de denuncias por presuntas irregularidades y tráfico de influencias, en un caso conocido mediáticamente como “Chifagate”. Su salida sumó un capítulo más a la extensa serie de conflictos que viene atravesando la política peruana.
Tras la caída de Jerí, la Presidencia fue asumida en forma interina por José María Balcázar, encargado de conducir el Ejecutivo hasta la asunción del nuevo mandatario prevista para el 28 de julio. La transición busca garantizar cierta estabilidad institucional mientras se define en las urnas quién gobernará el país durante el próximo período.
Con más de 30 fórmulas en competencia y un clima de desconfianza hacia la dirigencia, la elección peruana se perfila como una de las más imprevisibles de la región, con casi segura definición en segunda vuelta.
El desenlace de estos comicios será seguido de cerca por la región, atento al impacto que pueda tener en la situación económica y social de Perú y en su vínculo con los países vecinos. Los resultados oficiales empezarán a conocerse en las próximas horas, mientras el país busca encauzar su futuro político a través de las urnas.

