Pinedo prevé rápida entrada en vigor del pacto UE‑Mercosur

Federico Pinedo anticipa el impacto del acuerdo UE‑Mercosur

Federico Pinedo durante una actividad diplomática vinculada al G20 y al acuerdo Mercosur-Unión Europea

NewsITe

Federico Pinedo, histórico dirigente del PRO y actual sherpa argentino ante el G20, aseguró que el acuerdo comercial entre la Unión Europea y el Mercosur podría comenzar a regir para la Argentina en un plazo breve si el Congreso lo aprueba con rapidez. El ex senador subrayó que se trata de un entendimiento que “empieza a transformar la economía desde el día uno” al abrir el acceso a un mercado de alrededor de 500 millones de consumidores europeos con alto poder adquisitivo.

En diálogo con medios nacionales, Pinedo explicó que el tratado ya superó las instancias clave dentro de la Unión Europea pese a la resistencia de países como Francia, Polonia, Hungría y Austria. Según relató, durante una visita reciente a Bruselas mantuvo reuniones con legisladores de distintos bloques políticos y recogió la impresión de que el Parlamento Europeo buscaría tratar el acuerdo entre febrero y marzo, lo que allanaría el camino para los procesos de ratificación en los países del Mercosur.

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El dirigente precisó que, una vez que el Parlamento Europeo lo apruebe, cada Estado miembro del bloque sudamericano podrá avanzar con su propia ratificación. En ese esquema, la vigencia del acuerdo para la Argentina dependerá de la decisión del Congreso nacional y no de los tiempos políticos de los socios regionales. “Cuando tu Parlamento lo aprueba, empieza a regir. No tenés que esperar que lo aprueben los demás países”, remarcó Pinedo.

Protecciones para la industria y competencia con Europa

Al analizar el contenido del pacto, Pinedo destacó que el texto incluye mecanismos de protección para sectores industriales considerados sensibles. Esos resguardos se expresan en períodos de apertura gradual de entre cinco, nueve y hasta quince años, según el rubro, lo que en su visión otorga un margen de adaptación a las empresas locales sin frenar la integración al comercio global.

En paralelo, el acuerdo establece un marco de competencia con las empresas europeas que, de acuerdo con el sherpa del G20, forzará una transformación “productivista” del aparato económico argentino. Para el ex senador, el solo hecho de que el país sepa que deberá competir con estándares europeos impulsa a mejorar productividad, calidad y reglas de juego internas.

El rol geopolítico del Mercosur y la disputa global

Pinedo también subrayó que el entendimiento tiene un fuerte componente estratégico para ambas regiones. En un contexto de tensiones comerciales entre Estados Unidos y la Unión Europea, y de preocupación creciente por la competencia de China, Bruselas busca consolidar un socio estable de unos 250 millones de habitantes en América del Sur. Desde esta perspectiva, el Mercosur se vuelve un aliado relevante para diversificar mercados, asegurar suministros y reforzar cadenas de valor.

El dirigente del PRO integró en Bruselas una delegación invitada por la Fundación Konrad Adenauer, en la que también participaron un ex canciller uruguayo, un ex embajador paraguayo y una referente brasileña. Según relató, la señal que recogieron es que, del lado europeo, existe voluntad política para cerrar y poner en marcha el acuerdo, mientras que del lado sudamericano el desafío central será traducir esa oportunidad en reformas internas que mejoren la competitividad.

Milei, la política exterior argentina y el futuro del PRO

Consultado sobre la orientación internacional del gobierno de Javier Milei, Pinedo describió tres pilares: un alineamiento explícito con las políticas de Estados Unidos e Israel; un compromiso fuerte con la revolución tecnológica en curso; y una estrategia económica basada en la estabilización y la libertad de precios. A ello se suma la defensa de la democracia y los derechos humanos en el marco de la OEA y Naciones Unidas, ejes que, según dijo, ordenan la política exterior argentina.

En el plano interno, el ex presidente provisional del Senado evaluó la situación del PRO, el partido que lidera Mauricio Macri. Consideró que la fuerza atraviesa una etapa de indefinición en la que todavía no aparecen con claridad ni los objetivos estratégicos ni un liderazgo capaz de sintetizarlos y convocar al electorado. A la vez, reconoció que existe un solapamiento entre la agenda del oficialismo libertario y la del PRO, lo que explica que muchos dirigentes del espacio trabajen para que al gobierno de Milei le vaya bien.

“El PRO necesita lo que necesita cualquier proyecto político: objetivos claros y un liderazgo que convoque”, planteó Pinedo al analizar el futuro de su propio espacio.

Mientras se acelera la discusión sobre el pacto UE‑Mercosur y su eventual tratamiento en el Congreso, el rol de la Argentina en el G20 y la reconfiguración del mapa político regional se entrelazan en un escenario en el que el comercio internacional, la energía y la tecnología aparecen como temas centrales para el desarrollo de la próxima década.

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