Proyectos legislativos ponen nuevamente en agenda la implementación del uso de las controvertidas pistolas Taser en las filas de seguridad del territorio bonaerense. La utilización de estas armas inmovilizantes, en principios no letales, producen una descarga eléctrica de bajo amperaje. Ya fueron incorporadas por varias provincias. La Policía Federal las utiliza desde 2019. Miembros de las fuerzas policiales opinaron sobre su conveniencia

De la redacción de EL NORTE
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Proyectos presentados recientemente ponen nuevamente en la agenda legislativa el debate sobre la implementación del uso de armas de electrochoque, esta vez dentro de las filas de la policía bonaerense. Según lo propuesto, estos dispositivos podrían utilizarse “cuando sea estrictamente necesario” y siempre que los agentes cuenten con la capacitación correspondiente. La Ciudad Autónoma de Buenos Aires y distintas provincias como Mendoza, Tucumán, Córdoba, Chaco y más recientemente Santa Fe implementaron su utilización mientras que otras estudien proyectos para hacerlo. La Policía Federal las incorporó a partir de 2019.
Las pistolas Taser son dispositivos de energía dirigida que se utilizan como una alternativa “menos letal” a las armas de fuego, diseñadas para inmovilizar a una persona mediante descargas eléctricas que causan contracciones musculares involuntarias. La conveniencia de su uso es controvertida y objeto de un intenso debate. Para algunos se trata de un arma que permite cuidar tanto a los ciudadanos que se encuentran como terceros en medio de una situación conflictiva como al “delincuente” ya que no se trata de un dispositivo de alto riesgo como lo es un arma de fuego. Para otros, aunque el peligro de letalidad es más bajo igual existe y hasta lo asimilan a un elemento de tortura.
Miembros de distintas fuerzas policiales de nuestra ciudad consultados por EL NORTE se expresaron, en general, en favor de su implementación en determinadas circunstancias, con capacitación profesional y bajo estricto protocolo. “No existe un arma no letal, hasta las postas de goma pueden causar graves daños. La pistola tiene un cartucho de donde salen dos dardos con descargas de bajo amperaje de muy pocos segundos. El musculo de la persona se contrae, queda paralizada y esto permite detenerlo. Es conveniente en situaciones donde hay gente alrededor para neutralizar a la persona en conflicto y nos permite usarlas en enfrentamientos cuerpo a cuerpo. A un sujeto sano no debería ocasionarle daño grave” expresó una de las fuentes requeridas. Desde otro sector un agente con varios años de servicio manifestó “creo que la implementación de las Taser en nuestra fuerza sería muy positiva. Por supuesto deben ser bien usadas y respetando los protocolos correspondientes”.
Otro funcionario policial, también con amplia experiencia se pronunció positivamente “Tengo una opinión favorable, serían muy útiles. Espero que en algún momento ´las autoricen y nos provean de las mismas. Existen múltiples situaciones en las que las podríamos usar y evitaríamos en muchos casos el uso de la fuerza física o de la Tonfa. (bastón policial)”.
Limitaría el uso de otras armas
Otro calificado integrante de la policía explicó que “este dispositivo nos sería sumamente útil. Es una herramienta intermedia alternativa al arma de fuego que es muy letal. Sería muy eficiente en determinados casos, por ejemplo cuando la persona a detener tenga un arma blanca, una cuchilla o una botella cortada y esté intentando atacar al personal. Antes de usar el arma de fuego, que no sería proporcional al elemento utilizado por el atacante, parece más eficiente el uso de una Taser”.
En la sumatoria de fuerzas consultadas otro agente consideró que “son muy buenas, pero para ciertas ocasiones puntuales. Lamentablemente en la provincia hay un alto grado de violencia y los delincuentes generalmente se enfrentan con armas de fuego. Por ejemplo, en el conurbano en muchos casos ya no se podría usar esa pistola porque no sería segura para el personal. Pero sí lo serían en otras ocasiones, como en cercanías de colegios o en lugares públicos concurridos para evitar herir a otras personas que se encuentren circunstancialmente ahí. Son efectivas para casos puntuales” explicó.
Otra calificada fuente manifestó que “en la Policía Federal Argentina el uso de estos dispositivos se implementó a partir del año 2019 por una resolución del Ministerio de Seguridad de la Nación. Se usa en situaciones específicas (personas violentas o fuera de control). Son positivas como recurso policial, pero solo funcionan bien dentro de un sistema profesional controlado y responsable. Es un gran avance en la modernización y positivas para resolver situaciones críticas sin recurrir al arma de fuego. Pero no están exentas de ser un riesgo para la salud ni de posibles abusos. Son positivas si se usan con la debida capacitación y responsabilidad del uso del operador”. Concluyó
La pistola Taser, si bien puede usarse apoyada sobre la piel, donde produce sólo una sensación dolorosa se distingue por su capacidad de ser usada también a distancia disparando dardos metálicos unidos a finísimos hilos de cobre hasta varios metros que, al impactar en la ropa o en la piel, descargan electricidad de alto voltaje y bajo amperaje, provocando una fuerte contracción muscular que inmoviliza y hace caer a la persona. Pero debe tenerse en cuenta que la Taser es un arma que en realidad es “menos letal”, no excluye totalmente el riesgo. Se insiste en tomar en cuenta la peligrosidad sobre su uso en embarazadas, adultos mayores, personas con enfermedades cardiacas, o intoxicados por alcohol o drogas, o padecimientos de salud mental, donde se observa mayor riesgo en el uso de estas armas.
Tampoco se pueden utilizar en un mismo espacio físico con gas pimienta “o con gases lacrimógenos, por las combustiones que puede generar el gas y también se advierte sobre el uso en zonas vitales del cuerpo como el corazón, los genitales y el rostro”.
En marzo pasado en Rosario un vigilador de 36 años resultó severamente quemado al prenderse fuego cuando un policía intentó reducirlo con la pistola Taser. La fiscalía santafesina investiga un posible mal uso del arma ya que la víctima estaba rociada con una sustancia combustible cuando reclamaba una deuda salarial en su lugar de trabajo.
En los proyectos presentado se especifica que “El empleo de armas no letales queda estrictamente asignado a los funcionarios de las Fuerzas Policiales y de Seguridad Provincial que hayan sido especialmente instruidos”. Además, deben aplicar protocolos nacionales e internacionales para la capacitación y uso de armas o dispositivos menos letales, como así también las orientaciones de las Naciones Unidas en materia de derechos humanos.

