Concesión de canchas municipales desata críticas en Hurlingham

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El intendente de Hurlingham, Damián Selci, quedó en el centro de la polémica tras firmar un convenio que otorga a Barracas Central la administración exclusiva de siete canchas del polideportivo municipal. El acuerdo despertó cuestionamientos por el alcance de la cesión, el monto del canon fijado y la falta de difusión oficial previa.
El predio deportivo, construido con fondos públicos, cuenta con ocho canchas de fútbol distribuidas en unas 180.000 hectáreas cuadradas dentro del municipio. De ese total, el club porteño presidido por Matías Tapia recibió el uso exclusivo de alrededor de 70.000 metros cuadrados, según trascendió en medios nacionales.
El convenio fue firmado el 13 de febrero de 2026 ante escribano público, con una vigencia inicial de un año y posibilidad de prorrogarse por otro período igual. A cambio, Barracas Central deberá abonar un canon anual de 17 millones de pesos, cifra que dirigentes de clubes barriales y referentes deportivos locales consideran por debajo de los valores de mercado para instalaciones con características similares.
Críticas por falta de transparencia y uso del espacio público
De acuerdo con lo que pudo saber la Agencia Noticias Argentinas, la concesión no fue comunicada mediante los canales institucionales del municipio y recién se remitió al Concejo Deliberante cerca de 70 días después de firmada. En ese lapso, el club comenzó obras en el predio, entre ellas la construcción de un paredón perimetral, pese a que el convenio todavía no había sido tratado ni aprobado por los concejales.
Vecinos, organizaciones deportivas y ediles peronistas cuestionaron la decisión y alertaron por un posible avance sobre el carácter público del polideportivo. Aseguran que, con el nuevo esquema, se restringe el acceso de la comunidad a canchas y espacios que fueron financiados con recursos municipales.
- Uso exclusivo de siete de las ocho canchas de fútbol por parte de Barracas Central.
- Canon anual de 17 millones de pesos, considerado bajo por clubes barriales.
- Obras iniciadas antes del tratamiento legislativo del convenio.
“Es una privatización menemista de los ’90”, advirtieron concejales opositores, al denunciar que se limita el uso social de un predio construido con dinero público.
En el mismo comunicado, los críticos recordaron que el predio había sido utilizado anteriormente por divisiones inferiores de River Plate, que habrían realizado mejoras de infraestructura sin reclamar la administración exclusiva de las canchas. Ante el creciente malestar, se espera que el debate en el Concejo Deliberante de Hurlingham ponga bajo la lupa las condiciones del acuerdo y el futuro del acceso público al polideportivo.

