La presencia de al menos dos yacarés en inmediaciones del río Arias, en el sector de Tres Palmeras, al oeste de la ciudad de Salta, generó inquietud entre los vecinos y motivó un operativo preventivo de la Policía Rural y Ambiental.

La aparición de al menos dos yacarés en cercanías del río Arias, en la zona de Tres Palmeras, al oeste de la ciudad de Salta, generó preocupación entre los vecinos del sector y derivó en un operativo preventivo por parte de la Policía Rural y Ambiental.
El episodio tomó estado público a partir de un video que comenzó a circular durante la madrugada, en el que se observó a los reptiles desplazándose con tranquilidad cerca de la orilla del curso de agua, en un área habitualmente frecuentada por familias y residentes.
Tras la difusión de las imágenes, personal policial realizó patrullajes preventivos, con especial atención en los accesos al río y en horarios nocturnos, cuando la visibilidad disminuye y aumenta el riesgo de encuentros inesperados.
Fuentes policiales confirmaron que durante el primer recorrido no lograron localizar a los animales, aunque el monitoreo continuó de manera sostenida mediante recorridas a pie y controles en puntos estratégicos del curso de agua. Desde la fuerza señalaron que el objetivo central de estas tareas es prevenir situaciones de riesgo y evitar el contacto directo entre personas y fauna silvestre.
En ese marco, el comisario Barón Gutiérrez explicó que el yacaré es una especie autóctona de Sudamérica y advirtió que su comportamiento puede volverse defensivo ante la proximidad humana. Por ese motivo, recomendó evitar acercarse al río y mantener distancia, especialmente en presencia de niños y mascotas.
Las autoridades solicitaron a los vecinos que, ante un nuevo avistamiento, den aviso inmediato al 911 y no intenten intervenir por cuenta propia, al considerar clave la cooperación ciudadana para el desarrollo del trabajo preventivo.
Según se informó, este tipo de episodios no resultó aislado en la provincia. Durante 2025 se registraron situaciones similares en el dique Cabra Corral, donde la posible presencia de un yacaré motivó controles prolongados y tareas de observación ambiental.

