Protestas masivas en Irán pese al apagón de internet

Masivas protestas desafían al régimen iraní en medio de la censura

Manifestantes iraníes se movilizan en las calles pese a la represión y al apagón de internet

NewsITe

Irán atraviesa uno de los estallidos sociales más significativos de los últimos años. Miles de personas continúan manifestándose en distintas ciudades del país pese al férreo bloqueo de internet y a la creciente represión de las fuerzas de seguridad del régimen teocrático instaurado tras la Revolución Islámica de 1979. Las protestas, que se mantienen desde hace dos semanas, comenzaron impulsadas por comerciantes y sectores golpeados por la crisis económica, pero rápidamente derivaron en un cuestionamiento político directo a las autoridades.

Organizaciones especializadas en ciberseguridad, como NetBlocks, confirmaron que el país lleva más de 36 horas prácticamente incomunicado por decisión del régimen, que ordenó un apagón casi total de los servicios de internet. Esa medida limita la circulación de información y busca impedir la difusión de imágenes y testimonios sobre lo que ocurre en las calles iraníes, donde se reportan enfrentamientos, heridos y un número de víctimas que crece con el correr de las horas.

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Referentes opositores y figuras en el exilio, entre ellos Reza Pahlavi, hijo del último sah de Irán y radicado en Estados Unidos, celebraron la masiva convocatoria de las recientes marchas y llamaron a sostener la presión sobre el régimen. Pahlavi instó a organizar acciones focalizadas durante el fin de semana y a “tomar y mantener los centros urbanos”, en un claro mensaje destinado a mantener viva la movilización a pesar del clima de temor.

Advertencias sobre una posible masacre y denuncia de censura total

La preocupación internacional se intensificó luego de que la premio Nobel de la Paz iraní Shirin Ebadi advirtiera que las fuerzas de seguridad podrían estar por cometer una “masacre bajo la cobertura de un apagón generalizado de las comunicaciones”. En la misma línea, los reconocidos cineastas y disidentes Mohamad Rasulof y Jafar Panahi denunciaron que el régimen “ha cortado las herramientas de comunicación internas y bloqueado todos los medios de contacto con el exterior”, con el objetivo de ocultar la violencia de la represión.

En el oeste de Irán, testigos consultados por agencias internacionales relataron la presencia de la Guardia Revolucionaria (CGRI), que habría abierto fuego en algunos puntos de conflicto. La fuerza de élite acusó en un comunicado a “grupos terroristas” de atacar bases militares y policiales en las últimas noches, y definió como “línea roja” la defensa de los logros de la revolución islámica y el mantenimiento de la seguridad interna. El ejército regular, por su parte, aseguró que protegerá la infraestructura estratégica y la propiedad pública.

Reacciones de Estados Unidos, Israel y la comunidad internacional

Las manifestaciones también repercuten en el escenario geopolítico. El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, mantuvo una conversación telefónica con el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, en la que abordaron la situación en Irán, así como el contexto de tensión en Gaza y Siria, según consignó el portal Axios. Rubio expresó públicamente su apoyo al “valiente pueblo iraní” que reclama en las calles.

Desde Washington, el expresidente Donald Trump afirmó en la red Truth Social que Irán “está mirando hacia la libertad, quizá como nunca antes” y sostuvo que Estados Unidos “está listo para ayudar” a los manifestantes, aunque sin detallar qué tipo de asistencia podría brindar. Días atrás, Trump ya había advertido al régimen iraní que podría ordenar represalias militares en caso de una represión masiva contra las protestas.

En paralelo, varias aerolíneas internacionales, entre ellas Qatar Airways, Emirates, Turkish Airlines, Austrian Airlines, Pegasus y FlyDubai, suspendieron temporalmente sus vuelos hacia Teherán ante la escalada de tensión interna y la incertidumbre sobre la seguridad aérea. La decisión agrega presión económica y simbólica al régimen, mientras se espera un mensaje del presidente Masoud Pezeshkian al país en medio de las movilizaciones.

Un escenario abierto y el foco puesto en la respuesta del régimen

  • Las protestas llevan dos semanas y se expanden a múltiples ciudades iraníes.
  • El apagón de internet supera las 36 horas y busca limitar la difusión de información.
  • Organismos y referentes internacionales advierten por el riesgo de una masacre.
  • Estados Unidos e Israel siguen de cerca los acontecimientos y expresan apoyo a los manifestantes.
  • Las aerolíneas reducen operaciones hacia Irán ante el clima de inestabilidad.

“La experiencia demuestra que el propósito de dichas medidas es ocultar la violencia infligida durante la represión de las protestas”, alertaron Rasulof y Panahi, al denunciar el apagón de comunicaciones en Irán.

Mientras el régimen endurece su discurso y refuerza el despliegue de las fuerzas de seguridad, el movimiento de protesta se mantiene firme y se presenta como el desafío más importante al poder teocrático en los últimos años. Con la conectividad restringida y denuncias sobre muertos y detenidos, el foco internacional se centra ahora en la respuesta que dará el gobierno de Masoud Pezeshkian y en si la presión interna y externa logrará forzar un cambio en la política represiva de Teherán.

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