En la previa del empate ante Platense, el delantero uruguayo permaneció apartado durante la entrada en calor y se limitó a hacer rebotar una pelota contra una heladera.

La previa del empate de Boca ante Platense estuvo marcada, entre otros aspectos, por el regreso de Edinson Cavani a La Bombonera tras una prolongada ausencia. El delantero uruguayo arrastraba dolores lumbares que lo habían marginado desde finales del año pasado, y su presencia generó expectativa entre los hinchas. Sin embargo, una llamativa entrada en calor despertó dudas en el estadio sobre si estaba en condiciones de integrar el banco de suplentes.
Finalmente, Cavani ingresó en el segundo tiempo y sumó 29 minutos en el empate sin goles frente a Platense. No obstante, antes del inicio del encuentro, el uruguayo tuvo una participación muy limitada en el precalentamiento: se mantuvo a un costado del campo y apenas se dedicó a hacer rebotar una pelota contra una heladera, una imagen que llevó a muchos hinchas a pensar que podía quedar fuera de la convocatoria a último momento.
La situación respondió a una decisión personal del delantero, quien no suele participar del ejercicio conocido como “el loco”. Por ese motivo, en varias oportunidades se lo ha visto realizar los movimientos precompetitivos en soledad, una conducta que ya se había repetido en otros partidos en los que comenzó como suplente.
Tal como quedó demostrado con su posterior ingreso, Cavani no presenta molestias físicas y se encuentra en condiciones de volver a sumar minutos en los próximos compromisos. El delantero podría reaparecer el viernes frente a Racing o incluso el martes siguiente en Salta, cuando Boca dispute la Copa Argentina ante Gimnasia de Chivilcoy.

