La ciudad registró un aumento en la llegada de visitantes y mantuvo niveles de ocupación hotelera cercanos al 70% durante enero y febrero. Las playas del Paraná, la oferta gastronómica y las actividades recreativas impulsaron el movimiento turístico.

La temporada de verano dejó un balance positivo para la actividad turística en Ramallo, con un aumento en la cantidad de visitantes y niveles sostenidos de ocupación en alojamientos durante los meses de mayor movimiento. Los datos preliminares indican que el distrito registró un crecimiento cercano al 15% en la llegada de turistas en comparación con la temporada anterior, consolidando su perfil como destino elegido en el norte de la provincia de Buenos Aires.
El incremento se reflejó especialmente durante los fines de semana, cuando la ciudad concentró un importante flujo de visitantes atraídos por las playas sobre el río Paraná, las propuestas recreativas y la oferta gastronómica. De acuerdo con estimaciones vinculadas al sector turístico, entre viernes y domingo se registró la presencia de entre 12.000 y 15.000 personas en la localidad, lo que generó una intensa actividad en la costa y en los espacios comerciales del distrito.
En paralelo, los establecimientos de alojamiento mantuvieron niveles de ocupación considerados positivos para la época. Durante los meses de enero y febrero la ocupación hotelera se mantuvo cercana al 70%, uno de los indicadores que reflejan la demanda sostenida durante el verano. A su vez, los registros de los meses previos —septiembre, octubre y noviembre— ya mostraban un movimiento turístico relevante, con porcentajes que superaron el 50% de la capacidad disponible.
Este comportamiento permitió anticipar una temporada con buena concurrencia, impulsada tanto por turistas que eligieron la ciudad para estadías breves como por visitantes que llegaron durante los fines de semana desde distintos puntos de la región. La cercanía con centros urbanos importantes y la accesibilidad vial también influyeron en la llegada de público durante el período estival.
Otro de los espacios que concentró gran afluencia de personas fue el parador público ubicado en la zona costera, que a lo largo de la temporada recibió más de 110.000 visitantes. Allí se desarrollaron distintas actividades recreativas, deportivas y culturales, además de ofrecer servicios vinculados a la permanencia en la playa. La presencia de propuestas gratuitas y espacios preparados para el descanso y la recreación contribuyó a ampliar la oferta para quienes visitaron la ciudad.
Desde el ámbito turístico se destaca que el crecimiento registrado no responde únicamente a los atractivos naturales del lugar, sino también a distintas acciones de promoción que se llevaron adelante durante el último año. Entre ellas se incluyen participaciones en ferias del sector, campañas de difusión en medios de alcance nacional y acuerdos con organizaciones y asociaciones para fomentar la llegada de visitantes en diferentes momentos del año.
En ese contexto, uno de los objetivos planteados hacia adelante es lograr una mayor diversificación de la oferta turística para extender la estadía promedio de quienes llegan a la ciudad. La incorporación de nuevas propuestas de entretenimiento, tanto durante el día como en horarios nocturnos, aparece como uno de los desafíos señalados por distintos actores vinculados al sector.
Además, la realización de eventos deportivos, culturales y productivos se presenta como una herramienta para sostener el movimiento turístico más allá de los meses de verano. La continuidad de estas actividades durante marzo y abril podría contribuir a prolongar el flujo de visitantes y a mantener activa la actividad económica vinculada al turismo.
Te puede interesar: https://test.test.diarioelnorte.com.ar/suspensiones-en-el-frigorifico-arrebeef-de-perez-millan-hace-dos-semanas-que-unos-400-trabajadores-tercerizados-quedaron-sin-actividad/

