
El gobierno municipal no realizó ningún ofrecimiento en la reunión que marcaba la reapertura de la negociación paritaria en el ámbito local. Los distintos gremios esperaban que el intendente Mauro Poletti se sentara en la mesa y diera un aumento para paliar los dos meses sin aumentos, pero sus funcionarios fueron con la directiva de solo escuchar los reclamos.
La secretaria de Gobierno municipal, Marcela Isarra, fue la encargada de explicar la postura del gobierno. En primer término rechazó el pedido de aumento del 50% que hicieron algunos gremios, al que consideró como “cifras inaccesibles” para las finanzas actuales del municipio. “Tomamos nota de los aumentos pedidos y ahora el Gobierno está evaluando para realizar una propuesta concreta”, afirmó.
“La intención nuestra tuvo dos sentidos, por un lado, lo que les expresamos que era escuchar cuáles eran los posicionamientos que iban a tener los gremios respecto de este año en paritarias y por otro lado plantearles que vamos a dar un esquema de organización de reuniones técnicas para la construcción del convenio colectivo de trabajo”, detalló.
En cuanto a la pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores municipales, Isarra puntualizó que “lo que se perdió en salarios en los últimos años fue realmente un porcentaje muy importante. Tratamos de ir mejorando, acompañando el proceso inflacionario, superando en algunos meses la propia inflación. Llegamos con un último aumento salarial del 40% que fue dividido en cuatro cuotas y la verdad que para nosotros eso fue muy importante hacia donde pudimos llegar en el año 2024”.
Las perspectivas para este año no son las mejores para los sindicatos, ya que en los dos primeros meses del año no se movió el salario promedio, que recibió el último aumento en diciembre de 2024, cuando aceptaron en septiembre del año pasado un aumento del 40% hasta fin de año, repartido en cuotas de 10% mensuales, y un bono de $50.000 para noviembre.
“Para este 2025, la intención es mejorar todo lo que fue el 2024. Estamos posicionados ahí, estamos mirando claramente los ingresos, los números del municipio para poder hacer una oferta que realmente sea seria, sostenida en el tiempo y que obviamente les sirva a nuestros compañeros trabajadores”, afirmó la funcionaria.
Si bien los empleados especulaban con lograr un aumento antes de la liquidación de haberes del mes de febrero, para cobrar en marzo, desde el Ejecutivo descartaron esa opción. Pero remarcaron que el próximo aumento será retroactivo a enero.
Por su parte, algunos gremios municipales insisten en el pedido de aumento del 50%, o llegar a un salario mínimo de 450 mil pesos.

